mayo 16, 2009

Do you need a hug? I do...


El día de hoy sufrí una caída. Mordí el polvo sintiendo que el total de mis vísceras explotaban, desgarré mi garganta en un grito que no pudo salir de mi cuerpo debido a la falta de aire. Imploré al cielo que un vecino piadoso saliera en mi auxilio, o que un buen transeúnte acudiera a preguntarme al menos si podía ayudarme en algo.

Me sentí tan mínima y sucia como un cerdo revolcada en el lodo, mareada, adolorida, a punto del desmayo y tirada en el suelo como un boxeador fracasado, luchando con todas mis fuerzas por no dejar caer mi cabeza al piso, dándome cuenta de a poco que estaba sola, realmente sola a pesar de que unos ojos curiosos me miraban a lo lejos, y a pesar de que detrás de la puerta en donde resbalé, se escuchaba que alguien regaba las plantas. Nadie escuchó mi llamado, nadie fue capaz de percibir el sonido de lobo marino que intentaba externar mi voz, nadie superó el miedo de creer que podría estar drogada, prefirieron mirar a distancia.

Yo tenía ganas de echarme a llorar en brazos del primer extraño que se acercara... pero nadie llegó. De nueva cuenta me quedé esperando sin obtener lo que tanto me urgía en esos momentos. Deseaba sentir el abrazo silente de alguien pidiéndome calma. Pude imaginar incluso que era levantada y recostada en un mullido lecho, unas manos desconocidas acariciando mi cabello, vendando mi pierna y mi mano, revisando mi abdomen, preocupándose por mí...

Pero tuve que ponerme en pie con duros trabajos, recuperar mi equilibrio por mis propios medios y emprender el camino al trabajo. Nadie percibió mis heridas en todo el camino, tal vez ni siquiera yo misma pude. La dulzura de mi hogar fue lo único que logró entibiarme el alma, y pudo el agua de mis ojos lavar la sensación de angustia, miedo, vergüenza y soledad que me invadieron en ese instante.


Si tú que lees ahora estas líneas, pudiste verme aullando de un dolor incierto, a mitad de la calle y con el llanto ahogado, acércate y tiéndeme una mano. Dime que me quieres o que estás conmigo. Hoy necesito tu abrazo para que el púrpura del mal recuerdo se despinte y ya no duela. Dime que me quieres hoy,dame hoy un sincero abrazo...
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mayo 12, 2009

El Amor en tiempos de la Influenza

Le adiviné una sonrisa cuando supo que sus dos amigos solterones tendrían la oportunidad de charlar sin prisas. Lo supe al momento en que se disculpó retirándose del lugar y dejándonos a los dos solos. Era un parque hermoso. Nunca le había otorgado un alto valor a estar sentada en una banca al aire libre, sintiendo los benéficos rayos del sol penetrar por los poros matando cualquier posibilidad de muerte; pero dadas las condiciones, aquel era el lugar más romántico en toda la tierra: el temor al viento se disipaba fácilmente al notar cómo volaba la hojarasca en un travieso movimiento, o al escuchar cantar a las aves tan frágiles y diminutas, pero libres de ataduras, ciertamente más fuertes que nosotros dos juntos.

-Qué hermoso está el día, ¿no te parece?- el eco encerrado de su voz varonil me sacó de mis pensamientos y sonreí, aunque agradecí que el rubor en mis mejillas no pudiera ser visto por él a simple vista. Estábamos solos, completamente solos. Nadie había tenido la osadía de salir a explorar el mundo como un niño travieso que no mide el peligro, el parque estaba desierto.

-Muy lindo...- dije por toda respuesta. Lo ví intentar relajarse un poco. Estaba nervioso, eso era evidente. Por fortuna ambos usábamos anteojos, y a través de sus cristales transparentes nos comunicábamos con las docenas de expresiones que nuestras pupilas habían desarrollado a raíz de haberse convertido en el único recurso visible de comunicación humana. Miró hacia el cielo y después me miró a mí. Yo me sentí intimidada por la profundidad de sus ojos negros. La gruesa cortina de sus pestañas no impidió que adivinara el mortal impulso que estaba gestándose en su interior. Todo correspondía de igual modo dentro de mi propio cuerpo.

Habría podido limpiar el aire con la fuerza del suspiro que contuve, y acortar los dos metros y medio de distancia que nos separaban de un extremo a otro de la banca en mitad del parque, pero ni él ni yo movimos un sólo músculo. Permanecimos así, mirándonos fijamente, sintiendo que en tiempos de antaño habríamos podido estar en un bar, rodeados de gente y bullicio, bebiendo de nuestra copa y aventándonos humo en la cara. Él se habría acercado, yo le habría sonreído. Tomaría mi mano y saldríamos a bailar a la pista. Sentiría el calor de su mano rozando mi cintura, y me hablaría muy cerca, acelerando el ritmo de mi respiración, tal como ya lo hacía ahora que podía escucharla nítidamente, mientras lo veía impotente y callada.

Seguramente el estaba imaginando lo mismo, seguramente el calor de su ruidosa respiración lo incomodó porque sus ojos se apartaron de inmediato.

-Será mejor que me vaya...- dijo de pronto mirando la hora en su reloj de pulso.- Me dio gusto conocerte.- yo asentí con la cabeza y no quise esperar a ver cómo se alejaba. De inmediato me puse de pie y caminé en dirección opuesta a la suya, aún sintiendo en la sien su mirada clavada.

Abordé el primer transporte que se atravesó en mi camino, y de inmediato me sentí envuelta por la mirada de varios pares de ojos ocultos con gafas de sol. Curiosamente quienes teníamos problemas de la vista éramos quienes teníamos derecho a ver la luz y exhibir descaradamente el color del iris; quienes tenían una vista sana debían usar lentes oscuros y tratar de aislar el más preciado de sus sentidos del terrible virus.

Todos ellos no se habían dado el lujo de salir a conocer a un amigo, estaban ahí, sosteniendo el periódico entre las blancas manos de látex, escogiendo una canción en el IPod para tener la sensación de que alguien les susurra al oído, o bien asiéndose del tubo para no caer con el movimiento. Nadie parecía estar en la calle gratuitamente: había que ganarse el pan, había que ir a adquirir conocimientos. Yo sólo era una frívola ciudadana jugando a querer ser feliz.

Louis llegó y se fue de mi vida tan pronto como un dolor de cabeza. Ya no me duele más, pero aún no soy inmune. Me rebelo ante este tiempo de miedo y su máscara antigas sobre mi cara. Quieren quitarme el derecho de volver a besar...
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mayo 08, 2009

Los programas de desmadre

Que no digan los intelectuales que la basura televisiva está prohibida para ellos, que no digan que ellos nunca se acercan a este tipo de manifestaciones culturales debido a que eso es más bien "incultura", porque si lo dicen, están cometiendo un gravísimo error. Para comprender la naturaleza de los hilos que mueven a esta sociedad, hay que conocer de todo, así nos cueste una seria alteración de los nervios. Así como la que sufrí yo, atreviéndome a echarle un ojo a los programas que he englobado en la categoría que llamo "De Desmadre", y para ello haré un breve análisis de los mismos para que sepan de qué va el asunto.

Vayamos por orden numérico, y empecemos por la basura que nos presenta el Canal 2. Existe un programa de revista que se llama HOY, y el cual entra en la categoría de los programas De Desmadre gracias a la presencia de Galilea Montijo y Roxana Castellanos. Aparentemente es un programa dirigido a las amas de casa, debido a que en este, como en otros programas del mismo tipo, los conductores se dirigen al televidente como "Señora", y usan constantemente la detestable frase de "allá en casita"; pero son estas dos mujeres quienes hacen que el programa cobre tintes De Desmadre, pues se la pasan haciendo chistes mientras "cooperan" con la conducción del programa, se disfrazan ridículamente y hacen un mínimo esfuerzo por hacer el ridículo, ya que se nota que son unas profesionales en ello. Y esto, por supuesto, hace contraste con la fresez de las otras dos conductoras: Andrea Legarreta y Anette Cuburu, melosas y frívolas como ellas solas. Los hombres son "el relleno del programa": tontos y nacos resultan Raúl Araiza y Ernesto Laguardia, mientras que el Dr. Krasovsky y Alejandro Maldonado fungen como los "seriecitos" del programa y pretenden ser el atractivo visual para las mujeres...


Para terminar pronto con El Canal de las Estrellas, vayamos al que se lleva la corona como el Rey de los Programas De Desmadre: el mismo ser demente que produce HOY, Roberto Romagnoli hace de MUÉVETE el colmo de la contaminación visual y de la estupidización al por mayor.


Y es que su "secreto de éxito" radica en meter absolutamente de todo: no bastaba con tener a dos cuerpos esculturales -del cerebro, mejor ni hablamos- como conductores: Maribel Guardia y Latin Lover, sino que además, metió innumerables modelos hombres y mujeres, todos mostrando sus atributos, botargas, payasos, conductores de apoyo, chistes, animales, resúmenes de novelas y caricaturas, aduladores "homenajes" a los invitados, entrevistas, musicales, concursos, cocina (con su respectivo batidillo de ley), niños, señoras gordas, globos, agua de colores, inflables, y una lluvia interminable de papelitos metálicos y de colores que dejan el cerebro total y absolutamente aturdido. ¿Me faltó algo? ténganlo por seguro, además de que dicen las malas lenguas que el productor argentino copió el formato del programa MOVÉTE, que existía en su país, así que no es de extrañarse que cosa que ve, cosa que copia e incorpora a sus mounstritos de programas.


En fin, dejemos un poco de lado al Canal 2 para zappear al Canal 4, que se ha convertido en el Rey de los canales basura, al tener mayor cantidad de programas De Desmadre en su programación.


Para empezar, el pseudo-noticiero MATUTINO EXPRESS, donde sus dos pesadísimos conductores principales, Esteban Arce y "El Estaca", hacen gala de su talento alburero y mal intencionado. Este par de burgueses que en la década de los 90's fueran conductores de radio medianamente buenos, con el paso del tiempo se sienten sabios, talentosos y simpáticos, cosa que es sólo un autoengaño que los tiene sumidos en la más profunda ignorancia de sí mismos.


Si a eso le agregamos secciones como "La chica del Asfalto" con la súper corriente "Elenita", y "El Repor-Ñero", que pretenden informar y a la vez ser "chistocitos", el caso está perdido. De nada sirven los reportajes de "Quique" y de Armando Ramírez, que son muy buenos, ni el espacio informativo de Lalo Salazar, que hasta antes de estar aquí, lo respetaba. Se han preocupado por acorrientar el programa hasta decir "¡basta!". Invitaron en ciertas temporadas a Fernando Rivera Calderón, cuyas editoriales no eran siempre malas, pero ahora tienen al veterano de la mediocridad: un tal Ricky Luis que se siente Elvis Presley por su tristemente célebre éxito radial "Tengo un mes con el mismo pantalón". La tibieza de Adriana Riveramelo al dar la nota de espectáculos no hace sino confirmar que no puede hacer nada más que colaborar con la dinámica de sus compañeros y limitarse a hacer lo suyo.


Pero vamos, que apenas empezamos con el Canal 4. Lo que sigue es el programa más es-tú-pi-do que he visto in my whole life... se llama DE POCA, y es conducido por Charlie, que antes fuera bailarín de un grupo llamado Garibaldi, y por Sugey, que antes daba el clima en el MATUTINO EXPRESS.


No, no, no... es un insulto a la inteligencia. La tal Sugey habla como retrasada mental, lo cual me hace pensar que lo único que la tiene encabezando un programa es la simetría de sus facciones y por supuesto, la talla de su busto. Charlie no figura en lo absoluto porque no hace payasadas. Pero las secciones más patéticas incluyen en primer lugar a Pepe Magaña, que está a años luz de distancia de aquél comiquísimo Profesor Villafuerte en la serie ochentera Cachún Cachún Ra Ra. Ahora representa a una horrible señora con bigote haciendo joterías al por mayor y que se hace llamar "La Pepis". Otra sección patética es un producto importado de TV Azteca: un reporterillo que -no me pregunten su nombre, ni quiero saberlo- pero que no tiene empacho en disfrazarse de todo, habla como niñita de 5 años y a cada chisme del espectáculo jotea diciendo "Vayaaaa-vayaaaaa...." (de recordar este programa, hasta me duele el estómago. -Tortura recomendada para cualquier intelectual que quiera probar las mieles del masoquismo televisivo-).


Y por si fuera poco, después de este programucho sigue otro llamado SE VALE, del mismo corte. Conducido por Raúl Magaña -¡qué curioso!- un ex-bailarín de otro grupo, Mestizzo, y que se siente un vaso de agua en el desierto al lado de sus dos co-conductoras Yulianna y Tania, cuya minifalda, pantalón ceñido, short o escote son obligatorios. En este programa también tienen varias secciones, pero la mayor parte del tiempo se la pasan echando desmadre, por lo que entran perfectamente en esta categoría. Hacen cosas muy, muy tontas, pero mucho menos que en DE POCA, en fin, digamos que se soporta más.


Pero, ¡momento! que TV Azteca no se queda atrás, no, también tiene lo suyo, y es un programa que se llama PARA TODOS, conducido por María Elena Saldaña en su eterno papel de "La Güereja", Mimí, ex-vocalista del grupo Flan´s y jurado de realitys como La Academia y American Idol, Mauricio Barcelata -conductor importado de Televisa-, Héctor Soberón, ex-galán de telenovelas, y el retrasado mental de Luis Armando/Paolo Botti, producto de La Academia.


Aquí las cosas son puro desmadre. Los conductores se divierten como enanos, particularmente los tres primeros: La Saldaña es una actriz profesional, y es una lástima que haya caído tan bajo, que la encasillen en un personaje de niña como a Chabelo, que no se aprovechen algunos de sus más memorables personajes como aquella cantante de cabaret llamada Mimí Piquín o la monjita.


La otra conductora, Mimí sabe muy bien lo que hace, y al igual que a Mauricio, que también es conductor de profesión, le encanta la diversión, por lo cual ambos se ven como peces en el agua. Héctor Soberón está más que forzado y Luis/Paolo sólo hace circo. Aún así, es un programa un poco más tolerable que todos los de Televisa que ya mencioné, pero no deja de ser basura pura y le haría un gran favor al mundo si desapareciera.


En fin, que ya me quedé sin aliento, pero en otra ocasión hablaré de más programas malos, de esos que lamentablemente abundan en mi amado país, pero tranquilos, que algún día también hablaré de los buenos, aunque para ello tenga que bajar primero a los recontra apretadísimos infiernos... ... ... Opinen.






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mayo 05, 2009

"En la tina con Niurka"

Cuenta la leyenda que vino de Cuba proveniente del Ballet Tropicana, con fuego en las venas y tumbao en las caderas. Se dice que es ninfómana, y al menos tres de sus romances más famosos contienen mitos que han incendiado la pantalla chica.

Sobre sus hombres ha hecho fuertes declaraciones, caracterizándose siempre por una honestidad extrema que todo el mundo tacha de descaro y exhibicionismo. Por ejemplo: en los programas de chismes supimos del escándalo de su separación de Juan Osorio, ahí ella puso en evidencia la adicción a las drogas del productor mexicano, y lo poco feliz que la hacía en la cama, explicitando una anécdota en que tuvo tristemente que masturbarse mientras él dormía a su lado.

Sin pensarlo dos veces, aquel se desquitó haciendo alarde de los recursos con que contaba, al realizar un video-home titulado "Mi Verdad", mismo que muchos miramos por morbo, aunque nunca lo platiquemos. En este, el resentido ex-esposo de Niurka Marcos la retrató como ambiciosa, vanidosa, egoísta, sucia e infiel.

Célebre es también el día en que se le cuestionó a la cubana el uso que daba a sus largas uñas, y así nos enteramos de que las partes nobles de su entonces marido, el también mexicano Bobby Larios, gozaban de esas caricias que a más de uno se le antojó probar. Y finalmente, de su actual pareja, su compatriota Yanixán a quien cariñosamente llama su "mulato de fuego", sabemos gracias a las propias palabras de ella, que él sí "le llena el tanque".

Todas estas cosas han hecho de Niurka un personaje polémico, criticada por más de medio país y ovacionada por el resto. La mayoría de las mujeres la califica con todos los adjetivos que sean sinónimos de prostituta, desde los más elegantes hasta los más soeces.

Sin embargo... ¡quién no quisiera ser como Niurka!
Operada o no, vieja o no, ¡a quién le importa!

Niurka es para mí el ejemplo de una mujer revolucionaria, adelantada a su tiempo, alguien que está más allá del bien y del mal.

Y claro, me podrán decir lo que gusten y manden: que es inculta, que no tiene otro vocabulario que no sea el vulgar, que no tiene clase, que ha perdido la cuenta de los hombres con quienes se ha acostado, y que está obsesionada con el sexo, tal vez haya incluso algunos que la cataloguen como enferma mental... pero ¡qué más da!. Su vida privada es lo que menos me importa, lo que me gusta es lo que proyecta, la imagen de mujer que asume el poder y lo maneja a su antojo. Muchas mujeres que se consideran feministas deberían echarle al menos un ojito a lo que ella hace, y analizar con un poco más de júbilo la sección "En la tina", de su programa "El Show de Niurka". No sé si permanece al aire o sólamente sigue por cable, pero en YouTube pueden mirar sus videos y divertirse como yo lo hago.

La dinámica es muy sencilla:

Niurka en bikini
+ una tina de burbujas
+ un invitado varón
+ jabones con preguntas indiscretas.
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= resultados sorprendentes :)

La vedette esparce los jabones por toda la tina, misma que comparte con el hombre en cuestión, luego pide que ambos busquen dentro del agua los jabones del color que les corresponde, y después cada quien se hace las preguntas que ahí vienen escritas. Esta es la primera parte interesante: Niurka los pellizca y juguetea con sus uñas debajo del agua mientras buscan los jabones. Aquí es donde se ve la diferencia entre la variedad de invitados que ha tenido: algunos saben que aunque Niurka es conocida por su desinhibición, sigue siendo una mujer que hay que respetar, así que se comportan amablemente y se divierten sin insinuarse (Rafael Araneda, Francisco de la O, por ejemplo). La anfitriona lo agradece, y las del público también, ya que tenemos la oportunidad de distinguir varias clases de caballeros.

Otros parten del supuesto de que a la cubana le gusta el sexo con cualquiera, y aprovechan para tocar partes de su escultural cuerpo, sintiendo que están justificados por estar con una vedette de mala reputación. Aunque Niurka les sigue el juego y sonríe, se nota cuando alguno de sus invitados llega también a incomodarla. Otros más se "dejan hacer", y hasta disfrutan realmente la fantasía de estar con la cubana, tomándose esa parte del programa como una verdadera experiencia de excitación sexual, cosa que para el espectador puede ser de muy mal gusto.

En esa sección del programa -ya que no lo he visto completo ni podría opinar de lo que hace en el resto del mismo-, Niurka asume el papel de la seductora, absolutamente confiada de su belleza, jugando con picardía pero no olvidando nunca que se encuentra al aire, llevando el ritmo de las preguntas con el profesionalismo de una verdadera conductora, y encantando con su carisma a quienes la vemos, hombres y mujeres por igual.

Durante el programa se encuentra presente -fuera de cuadro- su marido Yanixán, y claro, ya sé que muchos lo tacharán de cornudo y pelele, pero probablemente haya tal confianza y comunicación en esa pareja, que el "mulato de fuego" está muy seguro de su mujer, aunque con seguridad se enfade cuando uno de los invitados busque propasarse con ella.

El caso es que, si entramos en la convención de que el erotismo de Niurka es solamente sugerido y no real, si vemos con ojos sanos el juego erótico que la ex bailarina del Tropicana realiza con los varones, podremos hasta cierto punto reírnos de la intimidación que causa en la mayoría de ellos, cuando estamos acostumbradas a que ellos tomen la iniciativa y nos miren con lujuria sin que nosotras nos sintamos capaces muchas veces de hacer lo mismo. ¡Nos llamarían putas profesionales, y cómo!

Pero como a Niurka eso no le importa, puede provocar a los invitados y al final darle el gusto a una fan del público -que por lo regular es poco agraciada- de atreverse a tocar y besar al famoso en turno. Eso pone a varios de ellos en un predicamento, pues se ven tan dispuestos con la belleza de Niurka, que al tener al lado a una chica menos guapa, se les nota la cara un tanto desepcionada: bajan a tierra, recuerdan que están al aire, y se llevan una gran lección para pensar en que todas las mujeres tenemos nuestro erotismo y nuestro derecho a gozar de la misma atención por parte de un hombre.

"En la tina con Niurka" es una sección divertida, un pretexto para darle el beneficio de la duda a esta mujer que, a pesar de que muchos la odian y la desprecian, a mí me sigue cayendo de lujo... pues ya quisiera tener no sólo el cuerpo, sino la actitud para disfrutar la vida que ella derrocha a cada momento.

¡Laaaaaaarga............vida a Niurka Marcos!
(¡Y también lo otro, para que la goce!) xD



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abril 22, 2009

De tu hijo, sus mujeres y otros cuentos.

-Adivina quién se está casando ahorita ¡y en grande!- me dijo mi madre para hacerme plática y aminorar la fiebre que me invadía esa fría tarde en noviembre. Yo me debatía entre la vida y la muerte al dar a luz, mientras el chico que me gustaba en el barrio celebraba su boda con bombo y platillo. Agradecí la intención de mi madre por contarme un chisme, pero la verdad fue que el acontecimiento me dolió en vez de arrancarme una sonrisa. -Daniel... hasta la casa se oye la música.

Trece años después las coincidencias siguen apareciendo en mi vida. Gracias a la red descubrí que la esposa de aquél que trapeara el suelo conmigo, falleció dejándolo viudo y con un hijo pequeño; que el padre de mi hija se graduó de abogado hace un año, y que el hijo que tuviste con ella tiene toda la cara tuya.

Dicen que el que busca encuentra, y así descubrí que él y su madre viajaron a Disney mientras tú no aparecías en ninguna de las fotos de su perfil -descuidadamente-público. No pude evitar imaginarme a ese niño con mi color de piel y la sazón de mi cariño, con tus ojos inocentes y tu sonrisa pícara -mismos que por fortuna le has heredado-.

Quise regresar el tiempo y al abrir los ojos mirarnos ahí, visitando a Mickey Mouse, felices como alguna vez imaginé que seríamos... pero el monitor me devolvió un niño hermoso con el color de la piel de ella, y la sazón de su crianza cuyo sabor desconozco...

Las coincidencias me hicieron recordar mi propia etapa como madre de una criatura que va por vez primera al kinder, y anduve clueca toda la semana enterneciéndome al ver cuanto niño pequeño se me cruzaba enfrente. Jugué con mis sobrinos tratando de revivir esa alegría que sentirás hoy día al alzarlo entre tus brazos...imaginé, soñé, desperté.

Entonces me encontré conversando con una mujer joven, sencilla y bella, relatándome haber sido seducida por el mismo sujeto que me hizo creer hace poco, que el hombre ideal podía ser posible. Las charlas se fueron dando y descubrí a muchas otras que engrosaban la lista de las mujeres a quienes les había hecho creer lo mismo. Si aún conservaba en mi hombro algo de ese polvito mágico del hada madrina, los interminables rumores terminaron por sacudírmelo para siempre, llevándose el aire mi último pedazo de Cenicienta insulsa.

Hoy recordé una canción que, te cuento... pudo haber sido un bote salvavidas, y lo dejé marchar.

Cuando una vez me dijiste que nunca olvidara Los Dioses Ocultos de Caifanes, me aferré a lo que decía esa letra hasta que me convencí de que me amabas profundamente, y te dolía igual que a mí terminar con lo nuestro. Un par de años después, aquél hombre que trapearía conmigo me dijo "No te olvides nunca de esa canción que suena". Quise ignorarla al escuchar la palabra "Love" en la letra. Jamás había puesto atención a esa canción que a todas luces parecía ser romántica. Decidí no investigar como otras veces lo que había querido decirme, fingí que no me importaba, pero mi inconsciente se ilusionó sin remedio. Supuse que era una canción de amor y que al sonar en nuestra primera cita, sería el augurio de un buen comienzo... hasta que años después, luego de convertirme en el cenizo trapeador del futuro viudo, escuché atentamente cada una de las palabras cantadas con una voz naturalmente apasionada. Así fue como la imagen de un barco salvavidas tratándome de salvar del tiburón vino de pronto a mi mente. Ignoré ese barco, no indagué en lo que esa canción intentaba decirme.

"¿Qué tiene que ver el amor en todo esto?
¿Qué es el amor, sino un sentimiento de segunda mano?
¿Qué es el amor, sino una dulce noción pasada de moda?"


Gracias, Tina Turner... puse atención demasiado tarde a tu grito desesperado.




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abril 08, 2009

Sin distancia


La mañana entró por la ventana de esos cortinajes rojos en la habitación de su madre. No supo cómo se había quedado dormida en ese lugar, tumbada sobre la notebook, con las luces encendidas. Rápidamente miró la hora en el computador y el documento sin salvar... se le había hecho muy tarde.

No recordaba haber cambiado el horario de verano, pero todo parecía distinto: su casa lucía como abandonada. Ni su madre ni su hermana parecían haberse percatado de su descuido, o de haber sido así, no les había importado despertarla. Haría ya un par de horas que cada quién salió a hacer sus respectivos deberes, dejándola a ella, con sus rasgados ojos cafés mirándose en el espejo, queriendo encontrar la ubicación de la fecha en la que había puesto fin a su rutina diaria para abandonarse al sueño. Rápidamente enjuagó sus dientes, se calzó las zapatillas deportivas y montó su bicicleta para llegar pronto al trabajo. Quedaba a una distancia considerable en cuanto a quema de calorías, pero no podía dejar pasar más tiempo, no importaba qué día de la semana era, ni cuánto tiempo llevaba de retraso, tenía que llegar pronto al Ministerio sin importar que al cruzar la puerta automática de cristal, todo el mundo la escaneara de pies a cabeza, escandalizados por su falta de formalidad reflejada también en su indumentaria.

Aceleró el movimiento de sus piernas esquivando los autos con pericia, violando unas cuantas reglas de tránsito con tal de llegar cuanto antes al lugar que se había convertido en un destino fijo día tras día. Aprovechó un alto en el cruce que no pudo saltarse, para secar una gota de sudor que resbalaba por su nariz fina. Cerró los ojos y trató de disfrutar una caricia de viento fresco que aminoraba la sensación de estar girando dentro de un horno de microondas, pero pronto el concierto de bocinas de automóvil la hizo girar las piernas de nuevo y acelerar al máximo.

No quiso ni voltear siquiera hacia el Ministerio cuando pasó frente a él. Temía que alguien vigilara por la ventana y al descubrirla le pusiera un ejército de policías tras ella para hacerla desistir de la loca idea que se le acababa de ocurrir.

Sin sentir el menor sofoco, llegó al aeropuerto. Miró el tablero de vuelos y notó que el destino le había jugado a favor esa calurosa mañana de abril, porque en unos cuantos minutos despegaría un avión rumbo al norte, y ella sería capaz de tomar el dinero que hasta ese momento, estuviera destinado para el enganche de su apartamento.

Volando sobre la cordillera, sintió el deseo de pasar un dedo por el merengue helado que la cubría y deleitarse con su frescura en pleno viaje imprevisto. Ya tendría tiempo de escribir y decir "estoy aquí". Sabía que ella revisaba el correo todas las mañanas, y por la tarde o noche lo hacía un par de veces más: no podría sentirse sola. Después llamaría a su hogar y avisaría que estaba muy lejos, devorada por otra enorme urbe de hierro, asustada al sentirse atrapada por la gente que le hablaba con un acento distinto, agobiada por tener que cambiar dinero, y aturdida por la cantidad de taxistas que se ofrecían a llevarla a un destino incierto.

-¿Está lejos de aquí el Ajusco?- preguntó con su voz suave
-Le cobro quinientos pesos...- obtuvo por toda respuesta.

El calor que le habría quemado en la tarde, comenzaba a tornarse en desértico frío que calaba hasta los huesos. Un café internet era todo lo que sus ojos buscaban en medio del huracán de anuncios que le golpeaban la vista. Finalmente en un local que estaba a punto de cerrar sus puertas, sentada frente a una máquina solitaria, la joven chilena abrió la ventana del chat con los dedos cruzados para encontrar en verde el muñequito que tuviera el nombre de ella.

-¡Qué milagro! Pensaría que estabas dormida a estas horas, en Chile...-Una lágrima de consuelo entibió el rostro sonriente de la hermosa joven cuyo estómago rogaba por un plato de sopa.
-No estoy en Chile, estoy en... el Aeropuerto "Benito Juárez"- se leyó del otro lado de la pantalla.

Pasaron un par de horas que de no ser por las tres órdenes de tacos al pastor que le sirvieron de cena, le habrían parecido un poco más que eternos. Bebiendo una coca de lata y fumando un cigarrilo, sentada en el sitio en donde quedó de encontrarla, su amiga gritó el nombre de su nick con gran alegría. Vino pronto un feliz abrazo y la promesa de llevarla a Garibaldi para que un mariachi loco le cantara Las Mañanitas, aunque fuera en las últimas horas del 8 de abril, su cumpleaños.

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abril 02, 2009

"A mí no me conoce casi nadie..."

Dolor, amor.
PLAY

marzo 31, 2009

Subterráneo amor...miedo súbito...

Hay muchos tipos de besos... besos robados, besos tiernos, besos apasionados, besos fugaces, besos fingidos, besos piadosos... pero pocas veces puede colgársele a uno la etiqueta de Inolvidable. Uno que cual cruz de madera a la orilla del pavimento, parece emerger como fantasma invisible cada vez que, como ahora, vuelvo a pisar el lugar donde ocurrió.

Era temprano. El frío de la mañana nos sorprendía caminando por la Colonia Guerrero después de haber pasado una noche delirante al lado de amigos comunes. Todavía sentía el sueño en los ojos, y las piernas se doblaban de cansancio por no haber dormido cómodamente. Tu risa se escuchaba detrás mío como si la estuvieras dirigiendo exclusivamente a mis oídos, y la mía fingía desinterés mientras charlaba de nimiedades con las personas que nos hacían compañía. Se acercaba la hora de partir caminos una vez que llegáramos a la estación del Metro.

Yo no podía despedirme por más que mi cuerpo me exigiera un descanso urgente. Lluvia de besos sociales para despedirnos de todos. Mi mano discreta en la manga de tu camisa emitiendo un mensaje que entendiste sin palabras: "Todavía no te tienes que ir".

"Aquí me voy a esperar otro rato" fue tu traducción directa, mientras contestabas a la pregunta de "¿No te vas a ir de una vez?" que te formulara tu amigo. Un chispazo de inteligencia le hizo darnos la espalda y dejarnos relativamente a solas, seguramente encogiéndose de hombros por dentro, y murmurando para sí las posibles consecuencias de estar rompiendo ese mal tercio.

Como ya era habitual, las sombras de la gente yendo y viniendo fluían de un lado a otro envolviéndonos como olas amenazantes, y a la vez cobijándonos de anonimato: éramos sólo una pareja más, como cualquier otra que se ve en la ciudad, un par de amorosos sabinescos que a nadie le importa detenerse a observar.

Tus ojos se fijaron en los míos y nos miramos con seriedad funesta. Nos recargamos en un rincón para no estorbar la prisa de los viajantes. Nos tomamos de las manos y permanecimos casi inmóviles, como haciendo guardia a un cadáver imaginario. Así, por un tiempo incalculable. No había palabras ni de reproches, ni de amor. Se nos habían agotado los recursos para explicarnos todo este cuento. Un abrazo fue lo siguiente. Un abrazo denso, caluroso y relajante, un lazo tan semejante a la nada, y tan parecido a la inmensidad del universo entero.

Después el roce de los rostros, lo rugoso de la barba a medio crecer, lo tibio de tus mejillas..., la búsqueda tímida y ciega de dos bocas rogando alimento para el alma herida. Un roce de labios, caricias miniatura, temblor y deseo, para después darle paso a la profundidad, al abismo inexplorable, a las cosquillas de placer y al ímpetu de la rabia... más el agua salada subiendo por la cabeza y agolpándose en los ojos.

Silbido del primer tren avisando su llegada, abriendo sus puertas como fauces, insistiéndonos en llevarnos hacia direcciones opuestas, lejanas. Ruido de pasos, voces, relojes. Uno tras otro, desesperados por separarnos de esa paradójica sensación, mezcla de abandono y de posesión. Tú me asiste con fuerza y yo no me resistí. Había que sellar el pacto con un beso irrepetible, indeleble. Las lágrimas corrían hacia dentro inundándonos de dolor, haciéndonos sentir mínimos y mediocres, y a la misma vez enormes y omnipotentes.

No fue por falta de oxígeno, más bien por exceso de vida. Así fue que los cuerpos se separaron por temor a volverse adictos, y nos lloramos sin llanto en silencio, abriendo por fin los ojos a la ciudad que nos devoraba, y penetrando cada quien en su rumbo, asumiendo que la vida es cruel.


"Amo a una mujer clara,
que amo y me ama sin pedir nada...

...o casi nada...
que no es lo mismo, pero es igual."


Nunca fui la misma después de que citaste esa mañana a Silvio. ¿Fue un epílogo para un cuento de hadas? ¿Tu apologética Fe de Erratas? ¿Firma con sangre para la inmortalidad? O sólo el uso de palabras robadas, para rezarme un adiós que no existió jamás.
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marzo 24, 2009

Violencia de medio minuto

7:15:00 de la mañana: Le hago la parada al microbús en medio del tráfico espantoso que se hace en el cruce de la carretera justo a la hora de la entrada de los de la secundaria y en la mera esquina de la gasolinera.
7:15:03 : El señor me da la bienvenida de manera muy amable a su unidad, me cobra con una sonrisa y se escucha una fuerte mentada de madre en la voz estridente de un cláxon desesperado.
7:15:08: Un taxi se le ha cerrado al conductor del microbús y el taxista se baja reclamando que le ha pegado a su carro.
7:15:10: El señor del microbús se baja muy amablemente a mirar qué ha sucedido. Él jura que no le pegó, porque lo habría sentido.
7:15: 11: El conductor del taxi alega que él le pegó, que no se fija, que qué le pasa...
7:15: 17: Luego de constatar que no hubo golpe, el chofer del microbús se sube a su unidad y se dispone a irse... yo noto con angustia que el taxista hurga detrás del asiento trasero.
7: 15: 20: El taxista saca un tubo y le destroza el faro derecho al microbús. Todos los pasajeros nos alarmamos.
7: 15: 25: El chofer del microbús se baja. Cabe mencionar que es un hombre con anteojos, de unos cincuenta años, mientras que el taxista es un gordo malencarado que tendrá unos treinta y cinco. El de anteojos pregunta el motivo de la agresión, el gordo empuña el tubo.
7:15: 30: Me bajo del microbús y emprendo el camino a pie hasta la Universidad. No me entero de lo que pasa después.

Mis emociones viajaron de esta manera: impacto, miedo, enojo, tristeza...impotencia.

Para quedarse en shock y después decir: ¡¡¿Qué demonios está pasando!???

Lo peor de todo es que no más de una persona podría comentarme...¡Uy! ¡y eso en verdad no fue nada!

marzo 23, 2009

Slumdog Millionaire

Decir que una película me deja sin palabras sería demasiado, porque de ser así, no tendría caso escribir mi opinión sobre ella en un espacio de mi blog.

El día de ayer tuve la oportunidad de ver la gran triunfadora de los premios de la Academia, que en español se intitula "Quisiera ser millonario".

Paseándome por la red, no me extrañó encontrarme críticas desfavorables, y no voy a repetir aquí los datos famosos que los buenos cinéfilos ya han de conocer.

Lo importante de esta película es que me dejó con el corazón estrujado, la mandíbula desencajada y el rostro bañado en lágrimas. Creo que basta con esta breve descripción sobre sus efectos en mi persona para decir que es altamente recomendable.

No voy a decir la trama porque nunca me ha gustado que alguien me platique de qué se trata sin yo haberlo solicitado. Como aquella vez que leí en un blog que El Niño con el Pijama de Rayas se moría, y maldije a la chismosa que lo puso. No me dieron ya ganas ni de leer el libro ni de mirar el filme. Comentarios como ese queman el interés, lo cual podría ser lo equivalente a estar sentado en la sala de cine y escuchar cómo el de atrás está platicando lo que viene a continuación. Eso no se vale. -Pido de paso una disculpa a quien no sabía el desenlace de la citada historia-. :P

El caso es que Slumdog Millionaire me mantuvo con las tripas hechas nudo de principio a fin... aunque si se trata de honestidad, creo que el final que me inventé es muy superior al que se imaginaron los creadores, pero ustedes véanla y luego lo discutimos...

Lo mejor fueron estos preciosos escuincles que ya me tenían en su bolsillo desde los primeros minutos, y lo mismo pasó cuando "fueron creciendo" ¡Qué chulada de casting!. Interesante el guión, muy buena la música, padrísimas tomas, carismáticos personajes, y sobre todo, mucho realismo.

¡Pensar que fue filmada en la India y yo podría jurar que he visto eso en México! ¡Por Dios! ¡El mundo es un pañuelo y los mocos son lo mismo en todas partes!

Véanla, no pueden perdérsela... nada más no se fijen en el musical tipo High School Musical, que desentona en absoluto con el resto del filme, pero no ganó por nada los 8 Oscares, ni los Globos de Oro, ni los premios de la BAFTA. Yo sé que muchas veces los premios no son muy confiables, pero ya no les digo más.

Ahora sólo sé que la Pedagogía sigue reafirmando mi amor por el Séptimo Arte, y este último reafirma cada vez más mi vocación de ser pedagoga... pero sobre todo, especializarme en adolescentes. ¡Gracias, Danny Boyle!
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marzo 21, 2009

Viviendo de noche...otro insomnio

Photobucket
Llevo un buen rato tratando de distraer la mente en algo. Ya no busco que me dé sueño, sino más bien no pensar en nada. Hoy es una de esas madrugadas de insomnio en las que se me abren los ojos así nada más, no en medio de una pesadilla ni en medio de preocupaciones graves. Simplemente se me abren, están claritos, sin lagañas ni cansancio, nada que empañe mi vista, salvo la reinante obscuridad.

El chiste es que de unas horas para acá, me he paseado por las fotos de mis amigos del Hi5, he estado en el Facebook que hace mucho no visitaba, he tratado de hacer la escaleta de un relato breve de los que acostumbro publicar en un foro argentino, y ahora estoy aquí, publicando en mi blog, compartiendo con quien quiera leerme esa inexplicable falta de sueño.

Luego de haberme despertado escuché dos balazos. No fue mi imaginación enferma, dos tronidos simultáneos no podían ser otra cosa... pero no me dio miedo.

Meses atrás despertaba en las noches en medio de un pánico atroz por la violencia, imaginando que violaban a una chica en la esquina de mi casa, alucinando gritos de mujer que hasta después supe que eran ladridos de un perro chillón que vive enfrente...luego de que un tipo drogado vino a gritarle a la vecina y le rompió un vidrio a otro vecino porque salió a decirle que dejara dormir, las cosas no volvieron a ser igual que antes.

Solía despertarme pensando que el tipejo ese regresaría armado, causando desgracias mayores. Cada vez que escuchaba un auto acercarse, ponía mis sentidos alertas. Incluso acerqué el número de la policía al teléfono para cualquier emergencia... era estresante.

Una mañana de domingo me levanté de un brinco como a las seis de la mañana y corrí a despertar a mi madre.
-¡Están golpeando a alguien, mamá! ¡Escucha! ¡No es mi imaginación! ¡Se oyen voces y gritos de hombres! ¡¡Están golpeando a alguien!! -mi corazón iba a todo galope, y mi madre, aún adormilada, se levantó y afinó el oído. Efectivamente, ruidos distantes de voces masculinas y golpes se escuchaban. Oyendo atentamente acompañada de alguien más, el ritmo de mi corazón comenzó a tranquilizarse.
-¡Pero si son los del mercado, hija! Ya están poniendo sus puestos...

En efecto, los golpes eran producidos por los bultos que caían al piso y los tubos de metal que armaban los puestos del tianguis que se pone cada ocho días sobre mi calle. Fue ahí donde me dí cuenta de que estaba paranoica, de que no podía seguir viviendo con miedo, con mentalidad de toque de queda. Después de haberlo hablado por fin, dormí perfectamente, como un angelito. Ya no me despertaba el ladrido de los perros que antes no me dejaba pegar un ojo. Aprendí a dominarme, a comprender que el ex novio de la vecina me había dejado secuelas con su imprudencia, sus gritos, sus malas palabras y su escándalo violento. Ya no me ha vuelto a pasar ese alucine...

Esta noche mi insomnio no es otra cosa que eso: falta de sueño... tampoco es cualquier cosa, pero al menos no estoy temblando del susto. Hablar sobre el miedo, sin embargo, requiere un análisis más denso, o por lo menos un poco más largo, y tal vez volveré a escribir sobre ello aquí o en mi otro blog. Ahorita lo que tengo es mucho frío. La temperatura de la madrugada comienza a hacer efecto sobre mis piernas. Tendré que ir a taparme para ver si calentándome de nuevo, me vuelven las ganas de dormir. De momento el desahogo que provoca la escritura ha hecho su trabajo esta mañana.

Nos vemos en un próximo post, y que sueñen con los angelitos...tener insomnio es muy feo.



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marzo 19, 2009

You gimme fever...



























No creía en nada de eso hasta que tus ojos detrás de los espejuelos me hicieron sentir desprotegida... no quería creer que las feromonas existían, instalada en Santo Tomás, buscando enterrar mis dedos en las llagas para declararme creyente.

Ya no puedo ocultarlo más... ¡Creo! ¡Creo! Te percibo, sé lo que piensas, lo que quieres que yo haga... y caigo... me derrito... y después nos huímos. Me acostumbro a este juego que propones, y lo sigo, pongo el segundo pie sobre la cuerda floja y me mantengo.

No importa que amenacen cuervos con picotearme los talones, mientras siga sintiendo ese vértigo en el estómago, el terror de caer al vacío que me aferra a seguir en pie, a mantener el equilibrio. Sigue así, no pares... que me das fiebre...
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marzo 16, 2009

Carta a una futura madre

No te había visto más bella que ahora que estás dando vida. Tus ojos lucen más brillantes, tu sonrisa plena, tus pechos turgentes y la barriga redonda. Las piernas discretamente cansadas vestidas por un cómodo calzado que te ayuda a protegerte de las várices y de cualquier caída.

Vas a ser mamá.

No es cualquier cosa, si lo piensas bien. Quien te conoció antes podrá recordarte con el pelo pintado de rojo, llamando la atención por toda la Universidad como un cerillito a punto de encender el fuego, alentando a la gente a despertar de su modorra, buscando por todos los medios sentirte útil, una guerrera de la educación en México.

Hoy se te ha dado esa oportunidad.

Formarás una familia bonita, con muchos esfuerzos, con el trabajo que cuesta criar a un hijo que ha llegado por sorpresa, pero con la valentía y la entrega que surgen del compromiso adquirido, de la convicción por dejarle al mundo una esperanza viva.

La pequeña niña que nace en tu vientre llorará muy pronto por primera vez... y tal vez le toque llorar mucho más, tal vez no alcance el agua potable del mundo para dar de beber a una boca sedienta más, tal vez no alcancen los horrores del mundo a dejarla ser una mujer de paz...pero quién sabe. Tú y yo sabemos que el secreto de todo está en la educación, que no importa cuán adversas sean las circunstancias, si uno sabe salir adelante. No importa cuán largo y sinuoso parezca el camino si uno sabe trabajar, echar mano de lo que hay y continuar soñando con alcanzar la felicidad.

Si Dios no siguiera teniendo fe en el hombre, lo volvería estéril de la noche a la mañana. Sin embargo siguen formándose buenos seres en los vientres de las buenas mujeres, siguen depositándose ilusiones en el seno de las buenas familias, y sigue creciendo el corazón de los futuros padres y madres del mundo.

Por eso, querida compañera, esos ojitos limpios que conocerás muy pronto, deberán ser abiertos en toda su amplitud, deberán conocer la vida con sus fatalidades y sus maravillas, deberán incluso mirar más allá de todo. La pequeña boca que de momento sólo sabrá succionarte y agrietarte los pezones, deberá aprender a hablar, besar y sonreír. Deberá saber cantarle al amor, pero también gritarle a la injusticia. Las pequeñas manos que lucirán frágiles como de fina cera, deberán trabajar y crear. El cuerpo todo será el instrumento que guíe sus pasos hacia la búsqueda eterna del bienestar común.

Yo no sé si compartas mi preocupación por el planeta que hemos heredado, pero estoy segura de que no quieres pensar en ello. Prefieres sentir esos leves dolores cuando en la placenta tu pequeña hija se mueve, haciéndote recordar que está más viva que nunca, preparándose día con día para aterrizar en este mundo loco. Prefieres buscar ropa rosita e imaginarte su rostro en tus sueños.

No dejes de hacerlo.

Vive y disfruta la infancia de esa niña a quien has decidido poner el nombre de la sabiduría... no creo que sea gratuito. Goza todos y cada uno de los días de su vida, únete cada vez más a tu pareja para emprender una tarea que comenzaron juntos, y que ahora tendrán que enfrentar todavía juntos. Aprovecha la fuerza y disposición que tiene tu hombre de amarte a ti y a su pequeño fruto, pónganse de acuerdo en las decisiones, no peleen frente a la niña. Ámense siempre, no descuiden su placer por los deberes, no se encelen por la atención demandante que siempre traen consigo los niños. Requerirán paciencia, madurez, control de sus emociones. Ser padres les exigirá todo un cúmulo de cualidades que, si aún no poseen, deberán ir desarrollando. Tendrán que ser optimistas para no transmitirle desde temprana edad la desesperanza, y cuando ella descubra que la vida es una mierda, será su labor admitirlo pero echar mano del conocimiento de la belleza, esa que siempre existirá aunque permanezca aparentemente oculta ante nuestra vista. Habrá que enseñarse a uno mismo a frotarse los ojos y mirar la luz en mitad de la oscuridad.

Ámenla mucho, ámense... siempre es más fácil amar que desesperar. No habrá dinero suficiente, no habrá recursos ni oportunidades suficientes nunca, por eso no se preocupen. No se dejen tentar por ofertas ilícitas, aún en la peor de las emergencias. Aférrense a la honestidad y a los principios con que fueron educados, piensen en los buenos ejemplos de sus propios padres y repitan lo que les funcionó para construirse sus propios ideales, y su propia personalidad. Desechen todo aquello que identifiquen como impedimento de crecimiento espiritual e intelectual.

Diviértanse, no pierdan la capacidad de reír, de sentirse tontos, niños, bobos. No todo en la vida es luchar y nadar contra corriente. Permítanse caprichos de vez en cuando... pero sobre todo, asuman su responsabilidad de adultos. Nunca intenten sentirse jovenzuelos que son amigos de su hija, asuman su rol de padres con jovialidad, pero con autoridad contingente. Establezcan límites, no le faciliten la vida. Entrenen a su hija a enfrentar retos, desde los más simples como aprender a hablar o andar bien, hasta los más duros como superar una pérdida o terminar una carrera.

Yo no sé qué más decirles. Ambos son pedagogos, y tú, mi querida compañera, eres una mujer encantadora: amable, inteligente, decidida. Sabes lo que hay que hacer, nótese el guiño del ojo. No creo haber dicho nada novedoso, pero quería dedicarte unas cuantas líneas.

¡Salud por la vida, querida Jossy!
¡Bienvenida seas, Katia Sofía!

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marzo 11, 2009

Después de todo nada es tan malo...

Hay cosas que no se solucionan tan fácilmente... por ejemplo mi gordura, esa que cariñosamente se suele llamar sobrepeso, no va a desaparecer de la noche a la mañana. Lo que sí puedo hacer es empezar a sentirme valiosa con o sin kilitos de más, bonita, interesante.

A menos que me meta a negocios ilícitos y de baja estatura moral, no creo conseguir de un modo más rápido la cantidad de dinero que requeriré para pagar todo lo que implica convertirse en licenciada -nueva tarjeta de video para mi compu incluida-.

¡Los libros perdidos de la biblioteca aparecieron! Gracias a Graciela -no existen las coincidencias-, un alma caritativa que los halló y tuvo a bien devolverlos al lugar de donde nunca debieron salir. Y para terminar, mi actuación me dejó satisfecha y con ganas de comerme el mundo nuevamente.

Ayer mismo nos tomamos la foto de la generación y mis compañeros me dieron una gran ternura, vestidos con sus togas, coronados por sus birretes, las muchachas muy pintadas y con el pelo empistolado, de tacón alto y colores formales... disfrazados todos de graduaditos, aunque me dicen que eso de Disfraz como yo le llamo, suena feo.

Pero ahí estábamos todos, portando el disfraz para la placa del recuerdo, emocionados aunque algunos lo ocultaban más que otros, vestidos para una ocasión especial, confundiéndonos unos con otros por el hecho de usar por vez primera un uniforme, sintiéndonos parte de algo, parte de todos, identificados con algo, con todos.

Ahora que ya casi salimos, cuando todo espieza a verse en retrospectiva como la balanza de lo que fue y lo que ya no será, es cuando la identidad upeniana inunda el aire de las aulas de octavo semestre. Algunos maestros expertos dicen que es el Síndrome del Pasante, un extraño mal que aqueja a quienes ya estamos a un paso de decir adiós a la casa de estudios que durante cuatro largos años nos acogió entre sus gruesas paredes...

Y yo siento más bonito que feo... no sólo porque una amiga insiste en que deje de escribir cosas negativas en mi blog, férreamente convencida de que "uno atrae lo que declara", no; más bien porque por vez primera dejo de ver lo gris de la vida: los flojos, los inmaduros, los infantiloides, los desmadrosos... todo aquéllo que alguna vez me fastidió, hoy es parte de mi paso por la UPN, y lo aprecio enormemente, aprecio el afecto que me ha nacido por su gente, las ganas enormes de abrazar a todo el mundo, y después largarme y echarme a correr con lágrimas en los ojos.

Todavía falta, por eso ya no me quiero adelantar más...


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marzo 03, 2009

Murphy debe estar detrás de todo esto...

Chistosos, chistosos los infortunios de la gente, pero cuando uno lo vive en carne propia, entonces sí la tragedia cobra su justa dimensión.

Que ahora que estoy muy gorda, hace un calor infernal y no puedo taparme...
Que ahora que estamos en crisis, se me vienen todos los gastos de la graduación...
Que ahora que voy a hacer mi tesis sobre cine, se me friega la tarjeta de video de la computadora...
Que ahora que necesito sacar más libros de la biblioteca, se me pierden dos y me suspenden el servicio...
Que ahora que voy a actuar en una semana, me vuelve la gripe espantosísima...

Por lo menos tengo algo que contar, y espero que cuando deje de ser tragedia, me pueda reír de mi propia desgracia.


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febrero 26, 2009

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No confíes en un hombre que se perfuma demasiado, y que va dejando la huella de dónde ha estado o en dónde se puede encontrar. Si su peculiar aroma te atrae como la música del Flautista de Hammelin, huye.

Seguramente al abrir la puerta te encontrarás con su intensa fragancia y no podrás escapar. No sigas su rastro, retrocede.

Es muy probable que alguien pase a tu lado y con gesto de desagrado critique a quien ha dejado vacía la botella de loción... pero si a tí te hechiza... si tu primer impulso es caminar hacia donde el olor te lleve, ten cuidado... que pronto querrás verte envuelta en sus brazos, querrás que sus labios te prueben y no habrá marcha atrás.

Corre ahora que puedes, ahora que has descubierto que esa simple estrategia de seducción te ha hecho morder el anzuelo, que has caído en las redes de su seductora esencia. No confíes, que quien se perfuma de más, está buscando presa. Vuélvele la espalda, y aún con tus cinco sentidos despiertos y hambrientos, prepárate mentalmente para el próximo momento en que tu olfato lo vuelva a encontrar...

febrero 22, 2009

¿Será?

No he podido pasar a escribir nada por aquí... hace semanas que pongo palabras robadas porque no se me ocurre nada que decir. No es la primera vez que me pasa, pero tengo que confesarlo con el fin de decir algo propio.

Dice una amiga que yo escribo hasta porque pasa la mosca, pero no es cierto. Hay días en que tengo mucho que decir pero no quiero hacerlo, o simplemente no encuentro las palabras para decir por decir... y es lo que en cierta forma estoy haciendo.

Lo único que sé es que para poder escribir cuando no se puede o no se quiere, es empezar poniendo "no se me ocurre nada, no sé qué decir, no quiero decir nada, no tengo ganas de escribir nada, no , no y no..." Finalmente ya llevo varios renglones diciendo nada y así seguiré por un rato más.

¿Causa, motivo, razón o circunstancia? No lo sé... estoy escribiendo puros clichés. Será porque tengo que acabar la tesis en mayo y estoy guardando la energía de mis dedos para entonces... será porque tengo tanto que leer, analizar, aprender, memorizar, que no quiero gastar mis neuronas en recrear símbolos de escritura unos detrás de otros hasta que formen un algo coherente. Será porque tengo ganas de descansar, pero dice mi directora de tesis que a descansar sólo a la tumba. Será que tenía ganas de abrazar a un bloque de hielo egocéntrico que no me lo permitió por estar enfrascado en su berrinchito y yo no pude ni podré hacer nada por bajarle esa creidez... será que me encontré a ese otro par de ojos engañosos en el elevador, será que me sonrió más de la cuenta, será que me habló más de la cuenta... y al día siguiente encontré a su novia en el mismo lugar preguntándome si se nos hacía tarde.

Será que no he podido seguir mi labor educativa especial con una niña en un momento en que estuve cierta que necesitaba de mi ayuda, y ahora que quiero atenderla, la agenda se me complica. Será que quiero leer mil libros porque dejo de ser miembro honorario de esa biblioteca a mediados de este año y ya no podré aprovechar... será que quiero abrazar todo el tiempo a mi duendecillo cagón, ese que lo es sólo el fin de semana y que el resto de los días se vuelve una jovencita coqueta con la que chateo de habitación a habitación. Será que encontré un grupo de amigos y compañeros con quienes aprendo y me siento a gusto, y que no me dejaron recordar en San Valentín que sigo sola como una ostra, con mi perla bien escondidita en el corazón, esperando al pirata que me vea con ojos de tesoro. Será que me angustia el misterioso ojo morado en una mujer, que me preocupa todo y no me ocupo de nada...



Será... será... será?

Son varios los motivos, varias las cosas que no he dicho, varias películas que he visto y no he comentado, varios sueños, varios miedos... mucho de todo, pero hasta aquí concluyo sin haber dicho absolutamente nada...





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febrero 20, 2009

Historia de una Ondina

sábado 25 de agosto de 2007

Existía un estanque en el jardín de la casa de mi abuela en el que un día avisté una Ondina. Navegaba entre los nenúfares como un hada fantasmagórica y cubierta de musgo, un navío vegetal en medio de un océano en miniatura.

A veces, una reverberación del sol hería la superficie del agua y podía verse un vislumbre de aquella forma indeterminada, ágil e huidiza, demasiado grande para ser una ranita y demasiado pequeña para ser un pez. Se escondía si trataba de cogerla y no tomó del pan que desmigajé en el estanque con la esperanza de atraerla a la superficie. Mientras vivió allí, nunca conseguí verla del todo; tan sólo una ráfaga de sombra que podía ser una culebra, o un renacuajo o cualquier criatura que pueda habitar en el mundo suspendido del agua muerta.

Cuando drenaron el estanque para limpiar el fondo, sólo había guijarros y musgo, restos de nenúfares ya marchitos quien sabe cuándo y una diminuta, extraña aleta transparente cuyo origen nadie pudo dilucidar. Veinte años después, cuando de mis abuelos y de aquel jardín no quedan más que los recuerdos y estas palabras que escribo ahora, ya sé que las Ondinas no existen. Y sin embargo, a veces me pregunto si los niños interpretan las señales de una manera que los adultos hemos olvidado y acaso las cosas que creemos que no son reales sólo lo son cuando somos niños.

Y quién dice que la Ondina no se olvidase su aleta el día que drenaron el estanque y que no habrá de aparecer para recuperarla cuando vuelva a creer en ella.


Neathara


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febrero 18, 2009

JGDLG:
Un manojo de nervios, inabrazable, un Frankenstein sudoroso y aspersor de saliva, unos ojos hermosísimos, una piel pálida perfecta, la descomposición de un rostro perfecto, un cuerpo maravilloso, un carácter explosivo y pasional. Me das miedo, sencillamente me das miedo...

PCDG:
Pece a todo te degé...

febrero 13, 2009

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Todos estos señores estaban dentro
cuando ella entró completamente desnuda
ellos habían bebido y comenzaron a escupirla
ella no entendía nada recién salía del rio
era una sirena que se había extraviado
los insultos corrían sobre su carne lisa
la inmundicia cubrió sus pechos de oro
ella no sabía llorar por eso no lloraba
no sabía vestirse por eso no se vestía
la tatuaron con cigarrillos y con corchos quemados
y reían hasta caer al suelo de la taberna
ella no hablaba porque no sabía hablar
sus ojos eran color de amor distante
sus brazos construídos de topacios gemelos
sus labios se cortaron en la luz del coral
y de pronto salió por esa puerta
apenas entro al rio quedó limpia
relució como una piedra blanca en la lluvia
y sin mirar atrás nadó de nuevo
nadó hacia nunca más hacia morir.

PABLO NERUDA
"Fábula de la sirena y los borrachos"