El teléfono sonó por la mañana. Ella lo vio vibrar en la mesa del buró y frunciendo el ceño se acercó a verificar quién le llamaba. Al mirar el nombre en la pequeña pantalla, el corazón se le subió al cuello. Una llamada francamente inesperada.
-Hi!- contestó intentando sonar normal
-Hi!- se oyó la voz nerviosa del chico detrás del auricular.
-Eh... Happy Valentine's...!
Él pudo escuchar que ella sonreía al escuchar la misma frase como respuesta.
-Happy Valentine's! How are you?
-Ahm... fine! What about you?
-Fine! Ah... thank u very much for calling!
Él notó que las manos le sudaban, ya había sido un enorme paso marcar su número en fecha tan especial. De pronto se sintió el mismo niño tonto y tímido que antes había sido, y pensó que era un desastre al no saber qué decir.
-So... how´s your day? I mean... do you have a plan for today?
-Ahm... no!
-Oh, come, on!
-No, really!!... Why? Do you have a party or something?
-Er... no... well... I... I was thinking that...ah... maybe you... ah...maybe you want to have dinner with me tonight...
No supo de qué manera dijo de corrido las últimas palabras. Las había ensayado desde temprano y ese era el momento en que no sabía cómo acomodar la voz para que sonara casual. Parecía estar saliendo con una chica por primera vez.
Ella sintió que el corazón se detenía. Conocía la respuesta, pero era tan difícil pronunciar un simple "Yes..."
-Ah... oh... do you mean... like a date?
La saliva se hizo espesa en su garganta, y asintió con la cabeza olvidando que ella no podía verlo.
-Are you still there?
-Oh! Yes! Yes! Would you like to go to a pub?
La chica percibió el nerviosismo que invadía a su interlocutor, así que al sentirse en igualdad de condiciones, sonrió muy confiada y continuó hablando para hacer que su cuerpo se relajara y su cerebro comprendiera bien qué estaba pasando.
-Of course, Dan! What time can I see you?
-I'll go to your house at nine o'clock. Is it fine?
-Yeah! Sure! I will wait you here at night!
La madre de la chica la observaba desde la sala un tanto incrédula. Conocía muy bien a su hija, y esas mejillas sonrosadas al igual que sus dedos enredando su cabellos, delataban que algo andaba raro. Sin embargo hacía mucho tiempo que no conocía de nadie que provocara tal emoción en su pequeña de diecisiete años.
-Well... see you then...
-See you...
Un pequeño silencio se hizo entre los dos sin que nadie se atreviera a cortar la llamada. Podían escuchar la moderada respiración del otro sin decirse nada más.
-Hang up!- le ordenó ella sonriente
-You hang up first!- le contestó divertido
-Well... until the night
-Until the night
-See you...
-See you
-Bye
Al colgar el teléfono él sintió que las piernas no le respondían. Por fortuna estaba sentado, si no se habría sentido un completo imbécil.
-What are you doing, man? Are you sure of this?
La madre de la chica se acercó hacia ella con mirada pícara. Tenía curiosidad por saber quién era la persona que había puesto esa sonrisa en los labios de su pequeña.
-Darling... is everything ok?
La chica se abrazó a su madre emitiendo un grito agudo que lastimó los tímpanos de la señora. Ella la recibió en sus brazos y se emocionó al oir el nombre del chico que siempre supo, era el indicado.
-Hi!- contestó intentando sonar normal
-Hi!- se oyó la voz nerviosa del chico detrás del auricular.
-Eh... Happy Valentine's...!
Él pudo escuchar que ella sonreía al escuchar la misma frase como respuesta.
-Happy Valentine's! How are you?
-Ahm... fine! What about you?
-Fine! Ah... thank u very much for calling!
Él notó que las manos le sudaban, ya había sido un enorme paso marcar su número en fecha tan especial. De pronto se sintió el mismo niño tonto y tímido que antes había sido, y pensó que era un desastre al no saber qué decir.
-So... how´s your day? I mean... do you have a plan for today?
-Ahm... no!
-Oh, come, on!
-No, really!!... Why? Do you have a party or something?
-Er... no... well... I... I was thinking that...ah... maybe you... ah...maybe you want to have dinner with me tonight...
No supo de qué manera dijo de corrido las últimas palabras. Las había ensayado desde temprano y ese era el momento en que no sabía cómo acomodar la voz para que sonara casual. Parecía estar saliendo con una chica por primera vez.
Ella sintió que el corazón se detenía. Conocía la respuesta, pero era tan difícil pronunciar un simple "Yes..."
-Ah... oh... do you mean... like a date?
La saliva se hizo espesa en su garganta, y asintió con la cabeza olvidando que ella no podía verlo.
-Are you still there?
-Oh! Yes! Yes! Would you like to go to a pub?
La chica percibió el nerviosismo que invadía a su interlocutor, así que al sentirse en igualdad de condiciones, sonrió muy confiada y continuó hablando para hacer que su cuerpo se relajara y su cerebro comprendiera bien qué estaba pasando.
-Of course, Dan! What time can I see you?
-I'll go to your house at nine o'clock. Is it fine?
-Yeah! Sure! I will wait you here at night!
La madre de la chica la observaba desde la sala un tanto incrédula. Conocía muy bien a su hija, y esas mejillas sonrosadas al igual que sus dedos enredando su cabellos, delataban que algo andaba raro. Sin embargo hacía mucho tiempo que no conocía de nadie que provocara tal emoción en su pequeña de diecisiete años.
-Well... see you then...
-See you...
Un pequeño silencio se hizo entre los dos sin que nadie se atreviera a cortar la llamada. Podían escuchar la moderada respiración del otro sin decirse nada más.
-Hang up!- le ordenó ella sonriente
-You hang up first!- le contestó divertido
-Well... until the night
-Until the night
-See you...
-See you
-Bye
Al colgar el teléfono él sintió que las piernas no le respondían. Por fortuna estaba sentado, si no se habría sentido un completo imbécil.
-What are you doing, man? Are you sure of this?
La madre de la chica se acercó hacia ella con mirada pícara. Tenía curiosidad por saber quién era la persona que había puesto esa sonrisa en los labios de su pequeña.
-Darling... is everything ok?
La chica se abrazó a su madre emitiendo un grito agudo que lastimó los tímpanos de la señora. Ella la recibió en sus brazos y se emocionó al oir el nombre del chico que siempre supo, era el indicado.