Yo no sé ustedes, pero hay cosas que ya de plano son el colmo: lo único que nos faltaba era un Reality Show en donde una bola de snobs nos venden la idea de que "hay que probar de todo", de que "aquí lo importante es el billete", "lo mejor de la vida es el desmadre"..., pura frivolidad y estupidez con un estilo televisesco alarmantemente diabólico (por aquéllo de "Pásale a vender tu alma al diablo con mi lawyer- para los que no hablan español (sic)"... que lo dirán de chía, pero es de horchata).Y si no saben de lo que les hablo, es que sólo por curiosidad (bueno, y por morbo) vi ayer el inicio de "El Bar", conducido por Monsieur Pallazuelos, que ni pintado le quedó el papelazo de "El Patrón": nomás hacía falta ser mamila y sentirse Luis Miguel ¿quién más si no él?.
Como decía: una bola de... digamos... adultos en edad y eternos pubertos, mostrando sonrisa Colgate, ojo de color y cuerpazo. ¡Toda una fiesta de la high society! Y para rematar La Guzmán haciendo alarde de su consumo de drogas y su presunta recuperación. ¡Ya ni la friegan!
Qué bueno que ya se van a terminar las vacaciones y no voy a andar de ociosa desvelándome nada más para escuchar al "Diamante Negro" (ja) diciendo con la mega-papa en la boca:
"¡Sorry a los que les tumbamos el rating, Lo siento too much!" Y una de pendeja con los ojos pelones sin poder dormir... ¡a la goma!
Lo malo es que los que más ven ese tipo de programas son personas que EN SU VIDA van a pisar un Bar de esos, pero eso sí: se les va a seguir vendiendo la idea de que los vicios y la promiscuidad son algo inn. O si no, ya verán cómo le va a ir a una de las concursantes o "del Staff", que es literalmente una tortillera de Acapulco, en medio de tanto niño bien... y es que para poder opinar, hay que estar bien enterado, así que se los dice una experta:
¡¡No vean esas cosas... por Dios!!!