
De acuerdo, no es una frase muy inteligente, pero no dudo que más del 50% de los pedagogos se lo hayan preguntado antes. Y digo más del 50 si quiero ser optimista, pues deseo pensar que somos mayoría a los que no nos vale lo que estamos estudiando, pues no está a discusión que al resto le importa un reverendo cacahuate, mientras saliendo de la carrera tengan a quién darle clases...
Es que síiiiiiiii!!!!! he andado medio
depre, medio
down, medio
blue o como le quieran decir. No sólo por mis recién cumplidos
treinta años, en los que me siento como flotando en medio de una menopausia prematura, sino porque es de esos momentos en los que te cae el
veinte de muchas cosas
(qué rezagada ironía). Lo malo es que no todas son para bien, o al menos no parecen serlo cuando recién las descubres.
Peleada ya no solo con Dios, (con quien me doy mis tiernos agarrones a cada rato), ni con mis demonios, con quienes me voy llevando mejor cada día que pasa, sino que ni el Diablo ni mis dioses me dejan saber
qué diantres es eso de la Pedagogía, y para qué canijos sirve.
Enfrascada en eternas discusiones internas: que si cuando quería estudiar teatro me dije:
¿y para qué?, si cuando quise ser artista plástica me dije:
¿y para qué?, o cuando quise hacerle a la cantada con mayor razón me dije
¿pa´qué chinga's?... si lo que sobra en este mundo son artistillas...
Mejor -me dije- ponte a estudiar algo que valga la pena, algo en lo que también puedas ser buena, innovar, descubrir el hilo negro, proponer, ser especial más fácilmente. Pues como tengo experiencia de maestra y conozco bien -según yo- el ambiente educativo, ¡pus fácil: Pedagogía!
Y
¡Tómela, muñeca! que me voy dando cuenta a inicios del tercer semestre, que nunca voy a saber si existe Dios o si existe el Diablo, o si existe la Pedagogía o es una quimera. Tanto quemarse las pestañas y asarse el cerebro en debrayes filosóficos para que a la mera hora me salgan con que :
"Allá tú lo que quieras creer. La ciencia misma está plagada de subjetividades"¡Mta! Y pues bueno, ya iré saliendo poco a poco de este trance y volveré con más bríos a opinar de alguna cosa, porque ahorita, me cae que no sé ni quién soy yo misma... en balde tan buenas notas... da tristeza, deveras.
¡¡Necesito un abrazo!!Quien me encuentre por el camino, no olvide darme el pésame por la muerte de mi último resquicio de inocencia... aunque luego vuelva a las profundidades del averno para traerlo de nuevo a la vida. (Soy una idealista nata, qué quieren... y también una maldita artista... y funciono con emociones...aunque sea ésta la última vez que me autonombre así: ARTISTA)
SNIF!