
Cada día me convenzo más de que el amor existe.



El primero en poner la mala nota fue el personaje del Zorro... que él no servía para estos asuntos, y que mejor le pasaba la estafeta a otra persona. Eso me pasa por pensar que contaba con amigos que harían cualquier cosa por salir en una obra mía por el simple hecho de apoyarme...qué ilusa soy... siempre se me olvida.
Posteriormente mi Rosa querida, sin haber podido abrir (según ella) el archivo del guión, pero teniendo cuerpo y alma dispuestos a colaborar conmigo en todas mis locuras, resulta que le llega el novio del extranjero y con planes de boda. No sé en qué acabará su historia.
Y por último el Principito, mi protagonista, que dejó la escuela secundaria, no quiere volver a estudiar y está castigado. ¡Esa sí que es mala suerte! ¡Tres personajes, TREEEES! que se pueden contar con los dedos de mi mano incrédula, y de los tres no pude quedarme con ninguno. ¡Eso que según escribí la historia para hacerla de un modo sencillo, con poca gente y con mucha ambición!
Ahora la Directora del filme regresará a poner todo su cerebro en escribir su tesis, y sólo espero que las condiciones no se cumplan cuando yo ya pueda llamarme Licenciada y tenga un trabajo de tiempo completo que no me deje ser yo, ni cuando mi nuevo Zorro, ese que recibió el papel por dedazo del primer actor que pensé, se vuelva un rockero famoso y no esté en el país, cuando mi Rosa haya decidido ahorcarse con el novio que vino, y se convierta en una señora embarazada de siete meses... o peor aún, cuando mi pequeño Príncipe tenga una voz masculina y la mirada desprovista de su último resquicio de inocencia.
Se buscan actores... usted dice si le quiere entrar.

Sí... lo que tú digas: estoy loca.
CRÉDITO DE IMAGEN: "Chica chicle" Aída García Corrales (www.aidarte.blogspot.com Recomendable)