
Esto no es una despedida, para nada. Y menos ahora que la Universidad estuvo cerrada y pude tomarle cariño a este espacio en el que me he sentido libre de ser yo, y de compartir con mis amigos las frivolidades que llenan mi cabeza, además de algunas cosas serias.
Sin embargo ahora me toca regresar con más fuerza a todo aquéllo de lo que pude descansar y reflexionar durante este tiempo. Cambiaré las lecturas de placer por las científicas, y los escritos fantasiosos por los profesionales. ¡Pero me encanta!
Entraré a la prisión por mi propio pie, me entregaré sin oponer resistencia, aceptaré gustosa la condena de perderme entre ficheros, citas textuales y otros bichejos de ese tipo. Seré una rata más de la biblioteca, y me perderé en la densidad de las reflexiones filosóficas, exposiciones y debates intensos... porque espero que los haya.
Mañana saldré con rumbo a ese lugar de supervivencia, reiniciarán mis clases y mi vista, mis nervios y mi estómago serán los menos agradecidos... aunque no me importa.
Aún así, en algunas noches, ataré las sábanas que me cubren de la frialdad de la celda, y me escabulliré por la ventana hasta llegar a este espacio para dar testimonio de una que otra cosa... y me agradará saber que estás ahí, y que tendrás alguna opinión al respecto.
Gracias y deséame buena suerte.
2 comentarios:
¡Ánimo, ya te falta mucho menos!
Y tu teléfono...
¿ya nunca va a servir?
Eres una mujer brillante y talentosa... no necesitas suerte, necesitas tiempo para hacer todo lo que quieres hacer ;)
Un beso, Mud
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