octubre 27, 2008

MI AMOR DE ESTE DÍA (El joven académico)

Hoy me permito escribirle a tus ojos... esos que se ven detrás de las gafas y me dicen algo... esos que algún día me miraron distinto dibujándome una ilusión. Le escribo a tus labios insaciables, a tu perfume extremo que sedaba mi cordura, a tu aliento fresco y a tu sonrisa de ángel. A los hoyuelos de tus mejillas y a tu piel canela.

Le escribo a tu voz discreta y cautelosa, a tus preguntas inciertas que tal vez encerraban un te quiero, un te deseo... a tus detalles simples que me trajeron la vida, y a tu tonta idea de creer que lo sabes todo.

Te quiero por este día, por el bien que me hacía verte, escucharte y tocarte. Te quiero por el pasado, por todo lo que pasó, por la humedad y por la brisa, por la calidez de los rayos del sol sobre mi cara, por el cigarro compartido y tus insinuaciones cobardes. Te quiero por el llanto, por el disparo a quemarropa que me hizo nacer de nuevo, por la educadora y por la gimnasta, por la modelo, la niña tonta y la madre golpeada... por dejarme abrir los ojos, por no permitirme cerrarlos.

Te quiero por tu beso dulce, sabor a gomita en forma de corazón.

octubre 15, 2008

Lo que el paro nos dejó

Hace un mes que en mi Universidad regresamos de un paro de labores cuyas demandas (al parecer) finalmente fueron resueltas , y hoy la resaca de la huelga parece estársenos bajando poco a poco. ¿El resultado? Muchas ganas de vivir.

Yo no sé, pero como una maestra decía: con el paro, todos salimos perjudicados... de una u otra manera. Totalmente cierto: dicen que mata más la duda que el desengaño, y el mes completito, con sus días, que estuvimos en la incertidumbre del regreso, fue un trancazo psicológico para todos en general: desde los que estaban muy involucrados con los motivos del movimiento sindical, preocupados por que sus peticiones no fueran resueltas, hasta los que aparentemente eran felices por no tener presiones de tareas, desmañanadas y demás. Todos queríamos regresar a la escuela, estabamos ciertísimos de que el tiempo apremiaba, y que nuestros estudios estaban parados, cuando éstos tienen prioridad máxima en nuestras vidas.

Así las cosas (o al menos hablo desde este humilde punto de vista, con lo que me tocó percibir alrededor), mis compañeros y yo entramos a clases con la inercia del descanso prolongado, ya que a pesar de que una parte de nosotros deseaba reanudar la vida académica, otra muy fuerte se estaba acostumbrando a echar la hueva y ocupar libremente el tiempo.

Pero entonces las cosas comenzaron a tener color: cuando pensé que moriría enclaustrada entre la apatía de mis compañeros, que me descompondría entre su desinterés manifiesto por integrarnos como grupo, llegó Julien Le Gargasson, actor francés de teatro profesional. Vino con la generosa intención de (prácticamente) regalarnos parte de su tiempo y su enorme sensibilidad. Desde que lo vi actuar en un monólogo que trajo a la UPN, quedé prendada de su trabajo escénico (no perdí el tiempo clavándome en su belleza física, cuyo encanto salta a la vista), así que decidí que si impartía un curso, haría hasta lo imposible por matricularme en él. ¿Cuál fue mi sorpresa? ¡Que no tuve que hacer ningún esfuerzo! El taller se ajustó el día preciso en que salgo temprano. ¿Coincidencia, o destino? :)

Desde la primera clase aprendí que él traía lo que yo quería, y al término de la segunda sesión, supe que, a pesar de las dificultades, cumpliría su promesa de estar ahí porque simplemente ama lo que hace.

Por otro lado, surgió la convocatoria que mi amigo Santiago, alias "Don San", tuvo la oportunidad de lanzar con bombo y platillo: "Del trabajo al corazón", una invitación a toda la comunidad universitaria, para desempolvar ideas, pasarle un trapo húmedo al alma y compartir alguna inquietud artística (ya huele a Arte a mi alrededor).

Después, recibo gustosa un correo que me confirma que en poco más de un par de meses, regresa el espacio que tanta vida me dio dentro de la UPN: el Taller de Arte de mi amada amiga Valeria Marruenda. Nada pudo alborotarme más.

Ayer comencé a hacer mi servicio social en el Centro de Atención a Estudiantes de mi escuela, y estuve en la Feria de Servicios, que fue un esfuerzo enooooorme por darle vida al espacio. En dicho evento di informes, me di de alta en la Biblioteca para servicios en línea, los de Fomento Editorial me regalaron un libro y los de Comunicación Audiovisual, un documental. Me inscribí al Cineclub de mi escuela, y ahí estuvo el nuevo Jefe de Difusión Cultural, Rodrigo Johnson, quien ha tenido a bien la iniciativa de acercarnos cual vaso de agua en el desierto, los eventos más diversos y de la más alta calidad en los últimos meses. (Mis más grande agradecimiento y mi más sincero aplauso)

Así, en este día tenía que llegar un orgasmo, cuando después de una larga espera (yo pensaba que vendría desde el miércoles pasado ¬¬), llegó a ofrecer un concierto el preciosísimo (sí, así se dice) y además de hermoso, bello Pedro Kóminik. (¿Ya no hay más adjetivos de éstos?)

Hubo chance de escucharlo, de sentirlo, de tocarlo, de abrazarlo, de besarlo y de otras cosas más (cada quien se imagina lo que quiere, que con eso que no menciono, me quedo yo.)

¿Qué más puedo pedirle a la vida, si lo único que quería es que me volviera el alma al cuerpo?

Ya entendí todas las señales. Ahora sí, mundo perdido y loco, prepárate, que ahí te voy.

octubre 12, 2008

*


Quiero una casa grande con jardín,
un perro fiel y un amante nuevo.
El jardín para que corra el perro,
y el perro para que cuide la casa…

octubre 07, 2008

Mi canción del mes (Octubre)

Hace trece años se lanzó el disco del grupo chileno La Ley titulado "Invisible". El sencillo que le daba nombre al material fue puesto en honor a su fallecido amigo y fundador de la banda, Andrés Bobe, quien murió en un accidente de motocicleta.

Beto Cuevas, voz oficial del grupo desde 1988, queda entonces como líder indiscutible de la agrupación, y es con este álbum que deciden radicar en México para buscar la internacionalización, en medio de fuertes críticas de los nacionalistas de su país.

Con La Ley viviendo aquí, Beto Cuevas se dio a conocer ante mí como el multifacético personaje que es, con su enigmática personalidad que un día me hizo soñar que era un vampiro que me raptaba... (porque además está precioso el cabrón, tal como me lo recetó el doctor...jejeje)

Y bueno, después de escuchar su disco noche y día en mis últimos meses de embarazo, se convirtió en el padre virtual de mi criatura y Deuxieme Fois... era la rola con que tranquilizaba mis largas noches de insomnio viviendo en casa de una amiga. Es la mía, una historia de vida narrada a través de las notas de Invisible, que dejaban una ciega herida borrando mi ayer, diciéndome que sin dolor no me hago feliz, pero que sin amor no sufro más...¿tengo entonces que elegir?

Difícil escoger entre una canción favorita de aquél álbum, porque todas me traen hermosos recuerdos, pero escuchar a Beto cantando en francés... ¡bueno!

Me tocará sufrir una Segunda Vez... y otra, y otra... porque es de las canciones que podría oír ininterrumpidamente en la vida. Espero que lo disfruten igual que yo.

"Si je cale
droit vers ma profonde souffrance
Si je nage
dans un grand verre qui est vide
remarque bien la solitude de ma pièce
tu sentiras mes forts soupcons de detresse
alors laisse jaillir cette chute d'angoise de ma bouteille
car avant de mourir vaut mieux
souffrir une deuxième fois...
Si je croise
les doigts sur cette pénurie
regarde bien les larmes qui coulent de mon visage
tu sentiras soudain le parfum de mon courage
et si cette chute d'angoise me condamne pour toujours
bien avant de mourir faudra
souffrir un deuxième fois...
remarque bien la solitude de ma pièce
tu sentiras mes forts soupcons de detresse
alors laisse jaillir cette chute d'angoise de ma bouteille
bien avant de mourir faudra
souffrir un deuxième fois..."

octubre 04, 2008

Nadie como la madre de uno...

-¿Quién está cantando?

-Yo...

-¡Ah, bueno! yo pensé que era una artista...


**********jajajaja!!***********

Visiten y desempolven:

http://www.myspace.com/laintenscion

octubre 02, 2008

*


Cuando no te tengo cerca me sofoco, me ahoga la respiración pausada de los muertos que me rodean, esquivo a mi paso los cadáveres que sólo pueden impregnarme su tufo a apatía. Avanzo a través de los largos pasillos del pesado edificio que nos soporta, sintiendo el frío en mis huesos, descalcificándome y calcinando la estructura que me tiene en pie.

Hablo y callo, y al hablar guardo silencio, mientras con mi silencio grito que no estoy de acuerdo, que no quiero más miradas esquivas a mis pies y a mis manos, criticando cada vello que se eriza sobre mi piel. ¡Los muertos son ustedes! ¡No quiero contagiarme de su muerte! ¡Aléjense de aquí y dejen este espacio para los vivos, para los locos, los enfermos de letra!

¿Dónde fueron mis amigos? ¿A dónde volaron los pedazos de cuerpo que éramos y que alguien hizo estallar? Siguen latiendo, puedo sentirlos. Se han regenerado en cuerpos nuevos, independientes, pero yo los quiero aquí, conmigo, en medio de un abrazo, de una mirada honesta, de una charla fumada. Quiero un toque de sus cuerpos y sus almas para recordarme viva, para asumirme loca con más orgullo que timidez.

Me he declarado asmática de emociones, me falta el arte para respirar.