abril 22, 2009

De tu hijo, sus mujeres y otros cuentos.

-Adivina quién se está casando ahorita ¡y en grande!- me dijo mi madre para hacerme plática y aminorar la fiebre que me invadía esa fría tarde en noviembre. Yo me debatía entre la vida y la muerte al dar a luz, mientras el chico que me gustaba en el barrio celebraba su boda con bombo y platillo. Agradecí la intención de mi madre por contarme un chisme, pero la verdad fue que el acontecimiento me dolió en vez de arrancarme una sonrisa. -Daniel... hasta la casa se oye la música.

Trece años después las coincidencias siguen apareciendo en mi vida. Gracias a la red descubrí que la esposa de aquél que trapeara el suelo conmigo, falleció dejándolo viudo y con un hijo pequeño; que el padre de mi hija se graduó de abogado hace un año, y que el hijo que tuviste con ella tiene toda la cara tuya.

Dicen que el que busca encuentra, y así descubrí que él y su madre viajaron a Disney mientras tú no aparecías en ninguna de las fotos de su perfil -descuidadamente-público. No pude evitar imaginarme a ese niño con mi color de piel y la sazón de mi cariño, con tus ojos inocentes y tu sonrisa pícara -mismos que por fortuna le has heredado-.

Quise regresar el tiempo y al abrir los ojos mirarnos ahí, visitando a Mickey Mouse, felices como alguna vez imaginé que seríamos... pero el monitor me devolvió un niño hermoso con el color de la piel de ella, y la sazón de su crianza cuyo sabor desconozco...

Las coincidencias me hicieron recordar mi propia etapa como madre de una criatura que va por vez primera al kinder, y anduve clueca toda la semana enterneciéndome al ver cuanto niño pequeño se me cruzaba enfrente. Jugué con mis sobrinos tratando de revivir esa alegría que sentirás hoy día al alzarlo entre tus brazos...imaginé, soñé, desperté.

Entonces me encontré conversando con una mujer joven, sencilla y bella, relatándome haber sido seducida por el mismo sujeto que me hizo creer hace poco, que el hombre ideal podía ser posible. Las charlas se fueron dando y descubrí a muchas otras que engrosaban la lista de las mujeres a quienes les había hecho creer lo mismo. Si aún conservaba en mi hombro algo de ese polvito mágico del hada madrina, los interminables rumores terminaron por sacudírmelo para siempre, llevándose el aire mi último pedazo de Cenicienta insulsa.

Hoy recordé una canción que, te cuento... pudo haber sido un bote salvavidas, y lo dejé marchar.

Cuando una vez me dijiste que nunca olvidara Los Dioses Ocultos de Caifanes, me aferré a lo que decía esa letra hasta que me convencí de que me amabas profundamente, y te dolía igual que a mí terminar con lo nuestro. Un par de años después, aquél hombre que trapearía conmigo me dijo "No te olvides nunca de esa canción que suena". Quise ignorarla al escuchar la palabra "Love" en la letra. Jamás había puesto atención a esa canción que a todas luces parecía ser romántica. Decidí no investigar como otras veces lo que había querido decirme, fingí que no me importaba, pero mi inconsciente se ilusionó sin remedio. Supuse que era una canción de amor y que al sonar en nuestra primera cita, sería el augurio de un buen comienzo... hasta que años después, luego de convertirme en el cenizo trapeador del futuro viudo, escuché atentamente cada una de las palabras cantadas con una voz naturalmente apasionada. Así fue como la imagen de un barco salvavidas tratándome de salvar del tiburón vino de pronto a mi mente. Ignoré ese barco, no indagué en lo que esa canción intentaba decirme.

"¿Qué tiene que ver el amor en todo esto?
¿Qué es el amor, sino un sentimiento de segunda mano?
¿Qué es el amor, sino una dulce noción pasada de moda?"


Gracias, Tina Turner... puse atención demasiado tarde a tu grito desesperado.




***



3 comentarios:

Asesoría Educativa dijo...

Amiga, siempre es un placer leerte. Me había alejado de estas ondas, pero siempre es grato recordar y hacerlo con excelentes modelos.

Yo hice privado mi blog, aunque he dejado de escribir. Fue un hostigamiento de una chica que amenazó inclusive con entrar a mi pc identificando mi IP.

Afortunadamente organizaba los cursos que ahora muestra mi blo, me mantuvo ocupada y ahora que regreso a la red, después de medio año, quiero decirte que me siento muy inspirada al leerte.

Tu blog privado quizá no sea permanentemente, si acaso has sido amenazada. Deja pasar un rato, mientras nos deleites con tus actualizaciones, y más tarde quizás puedas hacerlo público otra vez. Yo he transportado mi blog a esta misma cuenta, creo que me están dando ganitas de volver a escribir, aunque tengo más ocupaciones que antes.

En fin, lo que tengo que decirte es que tu espacio es muy interesante desde que entro y veo colores e imágenes, tus textos geniales, público o privado, es un placer leerte.

Te quiero amiga. Abrazos... Elisa

Cisne dijo...

Es increíble leerte e imaginar todo lo que escribes, entrar a otro mundo sin pretenderlo, e identificarte con las palabras y sentimirntos que plasmas en ésta página.

Por favor, núnca dejes de escribir así, ya que, tal vez sin quererlo, haces siempre que tus palabras contesten a muchas de mis preguntas y a su vez aclaren un poco más el panorama de mi vida.

Siempre es grato saber que existen ángeles sin alas, amigos que sin pretenderlo te regalan palabras que pueden llenar el alma...

Gracias

Cisne dijo...

Cisne=Maribel, pude crear mi blog, pero aún no se ni que escribir, jajaja. Así que por el momento no resulta interesante.

Saluditos Horte.