diciembre 21, 2008

¡¡Ah, pa' vacacioncitas!!


Supuestamente debería disfrutarlas porque se acerca la Navidad, pero ante el consumismo, pobreza, y además me ha atacado una gripe de los mil diablos.

Tengo mocos hasta en el cerebro, no puedo pensar, sólo estar tapada en cama, bebiendo té y con la nariz como la de Rodolfo el Reno.

Nada me hace reír, todo me hace enojar. Sólo me divierto al ver los chistes sexosos de Nora Velazquez en YouTube como "La Chabelita"

Chale! Por algo dicen que el que hambre tiene, en pan piensa...

Ojalá que me ponga bien pronto...
Sniff!

diciembre 18, 2008

Los hombres por los que "ellas" suspiran

Así se titula un artículo de hoy en Prodigy MSN... y como ya salí de vacaciones, me senté un poquito a disfrutar del ocio comentando a los 18 hombres 18 que aparecen en esta lista.
A ver, a ver, a ver... entro para ver si coindido.

  1. En primer lugar está la foto de Javier Bardem... chiquito de mi vida, jejeje... ¡Por supuesto que coincido! Pero si mírenlo nada más, es toda una bestia de talento y sensualidad que rompió el molde cuando lo hicieron.
  2. La segunda fotografía es de un presentador chileno que se llama Felipe Viel. Está mono, pero no tengo el gusto... así que me abstengo de emitir opinión alguna.
  3. Un chileno más aparece en la tercera foto, de nombre Christian de la Fuente, que ya me está empezando a confirmar que en Chile saben hacer muuuuy bien las cosas... pero tampoco lo conozco.
  4. En la siguiente está Luis Fonsi, de quien, a pesar de que dicen que es famosísimo, no conozco ni una sola canción. Sólo sé, por los programas de chismes, que está casado con la también portoriqueña Adamari López, y que al menos ante los medios, ha sido siempre un marido ejemplar apoyando a su mujer en la lucha contra el cáncer. Por lo demás, se me hace un chico muy común. Será que las mujeres suspiran por él gracias al ideal de marido perfecto que la publicidad le ha fabricado.
  5. Después viene Patrick Dempsey, protagonista, según dice el pie de foto, de la serie gringa Grey's Anatomy... sí, sí, ya sé que muchas se identifican con la doctora Grey y mueren por ver escenas candentes entre ella y este actorcito que no es feo, pero tampoco es mi tipo. Y como yo no veo Grey ni cualquiera de esas series de moda, pues tampoco me gusta.
  6. Luego "el último James Bond": Daniel Creig. Waaaaack! no, definitivamente no es el tipo de "hombre madurito" que me guste. Ni siquiera me gustan las películas de James Bond... el que sigue, por favor.
  7. ¡Venga! Hasta que me ponen uno que es de mi agrado, ya me estaba desesperando. El madurito Tom Cruise sí figura en la lista de mis pecados. Será porque fue la primera estrella de Hollywood que me gustó en la vida, y se sigue conservando con mucha dignidad, pero a pesar de los rumores sobre su sexualidad y lo fastidioso que es cuando habla de Dianética, el señor está muuy guapo, justo lo que necesito :)
  8. A pesar de que disfruto mucho el tenis, nunca he estado pendiente de las nuevas figuras, y estos tales Roger Federer y Rafa Nadal, que aparecen juntos en esta foto, no pintan para nada entre mis guapetones consentidos, y menos las fotografías nada favorecedoras que ilustran esta entrada.
  9. ¿Futbolista estadounidense Tony Romo? Me disculpan, pero no lo conozco... Neeeeext!
  10. ¿Corredor de automovilismo colombiano Juan Pablo Montoya? en las mismas...
  11. ¡¡¡¡Jajajajajajajajajajaja!!!! aquí sí se me cayó la quijada hasta el suelo, pero no de embeleso, sino del grandísimo susto. Nada más y nada menos que los hermanos Gustavo y Adolfo ¡¡¡¡Los Temerarios!!!! ¡¡¡Jajajajajajajajaja!!!! ¿Apoco todavía existen? Neeeeext! Rápido!
  12. El cubano William Levy... bueeeeno! Pero si nada más hay que comparar a éste con los hermanitos anteriores. ¡Nada que ver! Este, por lo menos está ultra mega recontra guapo, aunque medio menso y decadente, pero tiene lo suyo, y muy bien puesto.
  13. Mmmm... -pensando- Volteo mi mano palma arriba, palma abajo. Eduardo Yáñez... bueno, está bien. Sí está guapo, es el típico galán de la nueva ola de novelas mexicanas, en donde quiere reivindicarse la figura del musculoso Pedro Infante, pero está bien... aunque dicen que es bien mamila y además no canta nada... concedámosle que para un día domingo está más que perfecto.
  14. Yeaaaaaahhhh! El pasita de Mick Jagger está más que excelente. Con este tipo de rucos, para qué quiero diez jóvenes inexpertos. Su Satánica Majestad. (Reverencia)
  15. Naaaaaa!!! ya entramos a la lista de madurones, y el que sigue es Rod Stewart... ¿talentoso? sí ¿carismático? puede ser, también, pero no, definitivamente no es el tipo de hombre que me gustaría tener en mi casa.
  16. Seee... sabía que Barack Obama estaría en la lista. No me desvelo pensando en él, pero reconozco que el señor tiene un "no se qué que qué se yo".
  17. ¡¡¡¡Jajajajajajajajajaja!!!! Ya entramos a la política, pero en mi opinión, Nicolás Sarkozy no es para naaaaada sexy. xD
  18. 0.0 Pero si nada más me quedé con el ojo cuadrado: transcribo textual. "El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, (léase el doble de Mr. Bean) y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, figuran en la lista de los políticos más deseados por las empresarias de Italia, según publicó la edición italiana de la revista Playboy". ¿Así o más desesperadas las señoras?

No, pues definitivamente no estoy a la moda en esto del gusto por los caballeros. Ustedes, chicas, ¿qué opinan? Envíenme a sus candidatos y hacemos otra lista, ¿les parece?

diciembre 07, 2008

*

Miré hacia atrás como buscando entre la gente a alguien cuyos ojos sabía que encontraría. No había previa cita, ni siquiera una remota posibilidad de que estuvieras ahí, pero yo lo sabía. Y así me encontré con los ojos dulces de tu rostro pálido. Me miraron seriamente y el tiempo se detuvo por un instante. Con el rabillo del ojo distinguí dos pares de ojos más que te acompañaban. No tuve que detenerme a verlos y hacer que me vieran para reconocer de quiénes se trataba.

Salí disimuladamente esperando que lo notaras y decidieras seguirme, pero pasaron los minutos y no ocurría nada mientras aguardaba en el vestíbulo. Cuando estaba dispuesta a regresar a mi asiento te vi pasar cerca de mí. Ibas bebiéndole un sorbo a tu café capuccino y me mirabas con frialdad, como si estuvieras molesto por mi presencia ahí. Pude sentir el olor de tu chamarra nueva golpearme con la oleada de viento que moviste en tu andar presuroso. No pude hacer nada más que cerrar los ojos y embriagarme con la simpleza de tu perfume, cuyas partículas me transportaron hacia aquel pasado entre tus brazos, y por fracción de segundo sentí que se me quitaba el frío. Para cuando pude reponerme, tú ya volvías a tu asiento y te disponías a disfrutar del espectáculo.

Las luces y los sonidos ya no me supieron a nada. Toda imagen colorida era sustituida por una creciente ansiedad de voltear a ver el lugar que ocupabas en las butacas, seguramente sonriente, divertido, compartiendo el momento de teatro con tus seres más queridos. Un hilito de sudor me resbalaba en la nuca, y se tornaba frío muy lentamente, hasta que el estallido del aplauso final me hizo romper la tensión.

Sin esperar más me levanté y salí corriendo, no quería encontrarte a la salida y padecer de nuevo tu indiferencia. No reparé en que tu asiento estaba desocupado, y mucho menos previne que te hallaría fumando un cigarrillo a la salida del recinto.

Dirigiste hacia mí tu mirada discreta mientras enviabas el humo que exhalabas hacia arriba, elevando la barbilla. Al darte cuenta de que no había más tabaco, despediste de tus dedos la colilla con un movimiento rápido y sofocaste las tímidas brasas bajo tu calzado. Apenas me dio tiempo de restablecer el ritmo de mi respiración al detenerme en seco. Me dio la impresión de que el inevitable final del cigarrillo había sido una alegoría de lo que había habido entre nosotros.

Avancé con apariencia serena planeando pasar de largo y darle la espalda a nuestro pasado. Hubiese querido, sin embargo, sentir la presión de tu mano sobre mi brazo deteniendo mi paso y susurrándome al oido cualquier cosa. No fue asi, seguí mi camino sintiendo cómo se rompía el aura que compartimos. No pude ver tu mandíbula y tus puños apretados cuando una voz aguda gritó "¿Dónde estabas, papá?"

Simplemente...Cecilia (y mi canción del mes-Diciembre)

Hace más de una década, me acercaba a la Toussaint para hacerle saber que estaba esperando un hijo, y que si tenía la fortuna de nacer mujer, la nombraría como ella misma y en su honor. Poco tiempo después, en una firma de autógrafos, se sonrojaba y se reía de mi tonta frase improvisada por los nervios cuando le decía que un buen día le construiría un altar.
Y más atrás, hace dos décadas, jugaba a los espadachines con mi amigo Sergio, el que me gustaba, inventando que yo era Antonio de Erauzo y él, Martín Garatuza. Era la telenovela en la que Cecilia Toussaint interpretaba el ultra romántico papel de una mujer enamorada que se disfrazaba de hombre para estar cerca de aquél que ama.

Desde entonces admiro a esta mujer, de quien después descubrí la fuerza en la voz, las historias profesional y personal verdaderamente envidiables por mí y la sensibilidad para interpretar que siempre quise igualar.

Ayer mismo fui a verla. Un aire de nostalgia invadía el ambiente, se reunía con dos miembros originales de una de sus primeras bandas: Arpía, cantando las canciones del álbum del mismo nombre, y se le notaba contenta, muy sonriente y agradecida, aunque tal vez algo cansada. A sus -seguramente- cincuenta años, sigue siendo mi ídola número uno, muy a pesar de ciertas personas que gustan de criticarme por cualquier cosa.

Es una mujer ejemplar para mí, y reconozco entre nosotras muchas similitudes que me hacen sentir identificada con ella. Mi acompañante al concierto simplemente no aplaudió en toda la noche, y se burló de mí cuando le dije que quiero ser como ella cuando sea grande. Con frases poco razonadas como "A qué poquito aspiras" y "Desde aquí le vamos a ver todas las arrugas a esa amargada", reafirmó el cariño y respeto que le tengo a la Toussa como artista y como persona.
No importa que en un momento haya querido cantar para niños o grabar las cursilerías de Consuelito Velazquez. Para mí sigue siendo no sólo la rockera que muchos se han empeñado en encasillar, sino la mujer profesional y entera que se ha dado el lujo de hacer lo que se le antoja y cantar lo que siente sin importarle las tontas críticas. Cada vez que la veo logra subirme el ánimo, lo cual es testimonio de la grandeza y sencillez de quien es y será la mejor y más honesta de las pioneras del rock en México, no obstante su timidez y carácter difícil, no obstante su tránsito por otros géneros y su poca fama en los medios comerciales. Cecilia Toussaint sigue viva en los corazones de mucha gente, entre ellos el mío, y prueba de ello es el siguiente video que filmé en el citado concierto, y que ilustra mi canción de Diciembre:

Qué bueno fue haberla visto de nuevo. El día de ayer fue un día redondo. Muchas gracias, querida Cecilia.

diciembre 06, 2008

Llegar a los 60


Sesenta segundos son sólo un minuto, y sesenta minutos son apenas una hora, pero decir sesenta años de vida no es tan simple como cualquier cosa.

A esta edad ha llegado mi madre: fuerte y necia a pesar de sus malestares. Hoy la estamos celebrando. Se fue a pintar el cabello y se compró zapatos para estrenar, invitó a sus mejores amigos y anda contenta como una quinceañera. Mi tía me friega diciendo que baje a lavar el patio, como obligándome a cooperar en un festejo para el que tengo que tomarme mi propio tiempo.

He sido parte de la vida de mi madre por más de la mitad de la misma, he ocupado el centro de su energía prácticamente desde que supo de mi venida. Se ha entregado poco a poco a mi causa, haciendo sacrificios que no se le pidieron, pero que ella consideró necesarios para ayudarme a ser feliz.

Ha sido madre y abuela con el mismo fervor y entusiasmo, únicamente mermado por la edad y el desgaste de la salud... sin embargo, a pesar de que su vida parece tener sentido sólo a través de los otros y no por sí misma, es mi madre una mujer valiosa, valiente, decidida, inteligente, sensible y única. Ya no quedan en el mundo muchas madres como ella.

Me cuenta que de niña jugaba con un olote envuelto con un trapo, al que su abuela desalmada le pintaba ojos y boca con un carbón. No tuvo más juguete que ese remedo de muñeca que nunca le gustó, y al cual hasta le tenía un poco de miedo. Por eso desde que nací, me envolvió en un mundo rosa, me puso vestidos de encajes y se empeñó en construirme un mundo pastel.

Pero igual que Pinoccio abandona el regazo de Geppeto para irse a explorar el mundo, así la muñeca de palo que era yo, y que daba felicidad a los días de mi tierna titiritera, me solté de los hilos que me sujetaban para ir tras el circo y su encanto, en compañía del zorro y el gato, convirtiéndome poco a poco en un monstruito que a mi madre aterrorizó.

Hoy estamos en la panza de la ballena, sentadas frente al fuego y mirándonos las caras. Llevamos años de esa manera, esperando que el gran mamífero estornude y nos libere a ambas, pues yo quedé atrapada junto con ella cuando quise rescatarla... porque la amo. La amo profundamente, puedo verlo a través de las llamas que iluminan su rostro lleno de arrugas y su semblante cansado. Puedo ver este amor mío tan mal demostrado que ha dejado huellas en su piel y destellos blancos en su cabello, mismos que ahora disimula muy bien con el tinte ciruela. Puedo ver su cuerpo cada vez más frágil con la sensación de haber llegado a la cima y tener que continuar, pero ahora en picada.

Ya apagará esas llamas que iluminan su rostro, serán las velas del pastel que nos harán estallar en aplausos, y a ella tal vez en llanto, pues es de lágrima fácil.

Amo a mi madre con el alma, aunque no esté acostumbrada a reconocerlo. No sabría qué hacer sin ella aunque tal vez sería más libre. La amo con la veneración que se le tiene a los ancianos, con la vergüenza de no haber podido ser lo que ella quiso de mí, y con el orgullo de ser quien quiero ser, de todas formas, gracias a ella. Fue fusional conmigo, y lo sigue siendo, he sido su muñeca de aparador, aunque con vida propia: la muñeca desobediente, la que ya no quiso más usar el color de rosa, la que optó por el negro como bandera de vida recordándole al olote pálido y lúgubre con ojos y labios de carbón.

Ahora viene subiendo la escalera... y yo tengo que salir a ayudar para que no sienta que no me importa, aunque lo único que quiero hacer es abrazarla fuerte, muy fuerte, y felicitarla por estar aquí, conmigo a pesar de todo, por vivir, reír y llorar como la mejor de mis amigas, porque sesenta años son un triunfo en sí mismo, y ahora puede portar sus marcadas líneas de expresión con una dignidad de santa, lo mismo que sus canas maquilladas con la vanidad que aún le queda por ser una hermosa mujer.

diciembre 02, 2008

¿Artistas? ¡No, gracias!


Paralela a mi formación pedagógica, misma que incluye mi trabajo como docente por más de una década, he tenido una amplia formación artística que abarca la historia de toda una vida transitando suavemente de lo amateur a lo profesional.

Desde muy temprana edad he pertenecido a cuanto grupo artístico se me ha cruzado enfrente, habiendo aprendido mucho de mi paso por agrupaciones de muy diversa índole. Creo que para elaborar el análisis sabor amargo que viene enseguida, puedo decir que he hecho -o al menos he intentado hacer- de casi todo:

¿Escribir, dirigir, musicalizar, diseñar escenografía y actuar en obras de teatro? Sí. ¿Escribir, dirigir, musicalizar, producir, fotografiar y actuar en cine? También. ¿Filmar y hacer edición? Sí, también. ¿Escribir poesía, novela, cuento y lo que no han inventado? Intento día tras día.

¿Escribir para televisión? ¿Actuar para televisión? Sí, y estar cerca de procesos de casting, dirección y producción también. ¿Bailar y montar coreografías? Sí. ¿Cantar, no sólo en la regadera, sino ante ún público? Sí, y no sólo en grupos, sino también sola, además de componer canciones y grabar un disco en forma profesional. ¿Diseñar carteles, catálogos, y toda la papelería del mal llamado arte publicitario? Sí. Y pintar al óleo, en acuarela, dibujar a lápiz, color, gouche, hacer murales, retoques fotográficos, collages, fotografías, grabados, etcétera, etcétera, etcétera.

Además, por si esto fuera poco, he experimentado con formas poco convencionales de hacer arte, como las utilizadas por artistas vanguardistas como el performance, la escritura automática y el poema dadá, entre muchos otros.

Aunque usted no lo crea, todo lo anterior no fue para "presumir" de alguna manera todos los logros que he tenido en ese terreno, sino más bien para justificar que cuando digo las cosas, sé muy bien por qué las digo. El punto es que he conocido en todo medio, muchos más hartistas (de los famosos con hache), que verdaderos Artistas con mayúscula:
¡Los actores son terribles! los hay, en su mayoría, que se sienten inalcanzables por el simple hecho de decir mucha mierda y saber lo que significa en la jerga dramática, así como citar a Stanislavski y saberse algunos cuantos terminajos y supersticiones de las tablas. ¡Son insoportables! Fuman como chacuacos porque son inseguros y fetichistas, son excéntricos, hiper-expresivos, viviendo en personaje la mayor parte del tiempo, sin poder despegar la grandiosidad de un carácter sobre el escenario -cualquiera que este sea- de la grandiosidad simplona del ser humano común que somos todos .

Hay actores y actrices que parecen siempre estar de buenas, ser inteligentes, suspicaces, eternamente bellos bellos, flexibles, entrenados, controlados, están seguros de que con su voz y su cuerpo pueden hacer absolutamente de todo, por lo tanto se sienten omnipotentes, y cuando se dan cuenta de que no es así, se dan de topes al mirar su ego pisoteado y escupido en el suelo. Entonces se vuelven llorones, románticos, talentosos por momentos, sensibles a cualquier cosa, exagerados en su desgracia, tirándose al suelo no para ser levantados, sino para mantenerse en el protagonismo...

Lo mismo pasa con los cantantes, los cuales sienten que algún día serán ricos y famosos -lo cual ocurre en menor medida con los actores de teatro, que son los que conozco más, pero también ocurre-,constantemente imitan las voces que oyen en las canciones de moda y sin tener una voz mínimamente educada, creen que con su belleza (ah, sí, la mayoría de los cantantes también son vanidosos) van a lograr abrirse las puertas haciendo uso de la tan manoseada Inteligencia Emocional. Y si tienen facultades y estudios, se vuelven peores, se colocan del lado de la exquisitez y de la elite de los verdaderos cantantes. Todos quieren ser la voz que el mundo necesitaba y pelean con uñas y dientes por ser solistas para lucir su chorro de voz.

Los bailarines son promiscuos, egocéntricos a decir basta, frívolos, seductores... o al menos eso intentan. De igual forma que los actores (algunos combinan las dos disciplinas y se vuelven monstruos de dos cabezas...-gulp!-), piensan que su cuerpo es la máquina perfecta (vaya que lo es, pero no en el sentido antropocéntrico), casi casi semidioses. Marcadamente sexuados, pulcros hasta la náusea, estéticos a fuerza, siempre a la moda y vanidosos -¡Oh, Dios!-¡vanidosos como el que más!

Y qué decir de los artistas plásticos y visuales, alucinantes. Debido a que su trabajo implica ensuciarse la camisa, se podría decir que son lo opuesto de los bailarines: generalmente mugrosones, pandrosos, aparentemente despreocupados por su apariencia física, y particularmente obsesionados con abrir sus sentidos a una percepción más amplia. Son más cultos y letrados, aunque no por eso menos raritos e intratables en muchas ocasiones. No aceptan a nadie que parezca muy tonto o demasiado popular, porque hasta de lo corrientito tienen su muy caprichosa y meticulosa selección.

Lo mismo les sucede a los poetas que, o bien se sienten escritores malditos e incomprendidos, o bien selectos por el dedo del Creador para hablar en lenguas únicamente comprensibles por los elegidos. No saben distinguir la realidad de la fantasía, son posesivos, compulsivos, peligrosos. Depresivos la mayor parte de las veces, azotados para acabar pronto.

¡Y los músicos! ¿Por qué se me estaban olvidando los músicos? Son la peor lacra que he conocido en el mundo, y eso es decir demasiado.

Volviendo a aclarar que sólo estoy hablando de los Hartistas con hache, y no de los Artistas con mayúscula, de los que en verdad he encontrado muy pocos, he de decir que entre los peores de ellos se halla el gremio de los músicos: pedos y pedantes, viciosos y viciados. Faramalleros, fetichistas también, cualquiera que sea su instrumento, creídos y malcriados... ya no quiero decir más. Sólo terminar diciendo que a todas estas subespecies del homo sapiens, les falta entender el verdadero sentido del Arte per se. ¿Cuál es ese? ¿Es que yo tengo la respuesta a tan grande cuestionamiento? ¿Cuál es el verdadero sentido del Arte?...io non lo so. (Yo no lo sé, pues...)

El chiste es descubrir en la esencia de cada uno de nosotros, lo que queda cuando le quitamos toda la porquería que rodea el medio artístico. Eso que quede será el verdadero sentido, por lo cual necesitamos, queremos y nos place expresarnos por medio del Arte... si no es así, pues seguiremos en competencia por ser mejores que el otro, y tristemente seguirá aplicándose esa horrible frase, que dice que "de tu arte a mi arte..." pues siempre es mejor el mío.

noviembre 19, 2008

MI AMOR DE ESTE DÍA (El pequeño merodeador)

Me permito enamorarme a destiempo. Amo a un niño que apenas se ha convertido en adulto. Me pierdo en tu pelo rizado, en el lunar de tu mejilla, en tu sonrisa sincera. Me encantan tus ojos cerrados, abiertos, de cerca, de lejos. Tu forma de nombrarme, tu abrazo fugaz y tu beso pequeño.

Gracias por hacerme sentir amor sin mirar el calendario, sin distinguir la frontera entre la infancia y la madurez. Gracias por tu inocencia, por tus letras, por la calidez de tus palabras a cada momento. Amo esas manos que escriben verdades y mentiras sin clasificación. Amo tu cuerpo delgado y alto, que me hace mirarte hacia arriba cual si fueras mi superior.

Déjame recorrer tus labios con los míos, como en mi sueño, en tu habitación sombría donde lo único que brilla eres tú. Déjame dormirme en tu beso y despertarme sintiendo esa caricia eterna. Déjame volar con la imaginación y completar la historia. Porque te quiero, te quiero deveras, y porque quiero que la magia sea posible entre tus brazos.

noviembre 18, 2008

A trece años del milagro


Mis ojos se abrieron en medio de la madrugada: había llegado la hora de morir o vivir para siempre en ti. El líquido suave con que te alimentaba se estaba escapando de mí de repente. Tenía que avisarle a alguien, levantarme y decidir qué hacer. Fue mi madre quien me dijo que me preparara, que se me había roto la fuente de vida en la que tú te mantenías segura, y habría que sacarte de ahí, traerte al mundo, obligarte a respirar.

Procuraba por todos mis medios de evitar que el líquido saliera. En medio de suaves dolores retenía su fluido esperando conservarte dentro todavía un poco más. Estaba asustada, tenía mucho miedo de lo que podría pasarte. Nunca te había amado tanto hasta ese preciso momento, en el que mi instinto materno luchaba por mantenerte viva, por sentir que estabas segura ahí, dentro de mí.

Horas de angustia pasaron, con mi vestido maternal de girasoles buscando un lugar donde pudieras llegar, dándome cuenta con rabia de que no eras la única que nacería ese día, que como yo había millares de madres pariendo en el mundo entero, y que en eso no eras especial. No había por qué hacer distinciones, yo era una niña espantada más, una jovencita temerosa que no pensó en esto cuando lo hizo sin cuidarse, y como tal había que tratarla. Los doctores querían sentir tu cabeza, o tu hombro, o lo que fuera, con tal de meterme el guante y sonreírme.

Finalmente llegué a un lugar en donde casi reclamé el derecho a mi pajar. Pasó la mitad del día hasta que alguien me dijo que ya no te movías, que estabas sufriendo, que no te aseguraban la vida. Yo moría por verte a los ojos, desesperada por que salieras viva, completa, contenta... y mía.

Ahora han pasado los años, y cuando te veo a los ojos todos los días, mi corazón no evita sonreírte al saberte viva, completa, contenta... y un pedazo grande de mi vida.
Festejo el tener fresco aquel bello momento, cuando con las vísceras de fuera me resistí al desmayo sólo hasta oírte llorar. Festejo tu llegada luminosa, tus ojillos lindos, bien abiertos que me dieron las gracias cuando te conocí. Festejo tu cuerpecito frágil envuelto en cobijas, tus manitas pequeñas encerradas en las mías, tus primeros pasos, tu primera caída, tu primer diploma, tu primer desamor...

Festejo tenerte y no tenerte, festejo el dejarte ir de poquito a poco, festejo el regalo más grande que me ha dado el destino. ¡Festejo al microbio de tu padre!, a su atinada semilla de vida. Festejo tu abrazo, tu risa, tu esencia.

¡Festejo, festejo, festejo! Hoy la que está de fiesta, soy yo.

MI AMOR DE ESTE DÍA (El ángel caído)


Hoy me permito acordarme de ti, y enamorada soñar contigo, llorar por ti. Mirar con tristeza y orgullo en lo que te has convertido. Mirar tus ojos claros entrecerrados por un gesto de sonrisa eterno, mirar tu hermosa cara enmarcada por un nuevo corte de pelo y ¡por Dios! ahora hasta usas tinte...

Y me remito a las pocas veces que te tuve cerca, a las sonrisas furtivas que me dirigías, y a las miradas traviesas desde el escenario, esas miradas que sólo reafirmaban tu inseguridad. Recuerdo los pocos besos, los pocos roces y las pocas palabras, y la tristeza errada en el fondo de una copa vacía, olvidada en una línea de coca.
Admiro tu belleza y tu presteza en los dedos, admiro tus labios sensuales y tus ojos claros de niño... y adoro tu soledad, la que opaca esa belleza y esa riqueza reflejada en tu ropa de marca, tu acento burgués y tu colección de autos clásicos.

Lloro por tu imagen decrépita que alguna vez vi en casa de tus padres... porque era el disfraz más terrible en esa Noche de Brujas: tus deliciosos labios bebiendo, fumando, tus dedos delicados encendiendo mi cigarro, fingiendo que estabas ahí... pero lloro aún más tu éxito lejano, tus discos en las tiendas, tus salidas en la tele. Lloro quererte como te quiero, lloro nunca haber compartido el lecho, no mirarme a la altura de las actrices de cine fácilmente desnudables con las que sales, y estar muy lejos de las cinturas breves y las rubias cabelleras a quienes has amado... porque... las has amado... tal como te amo yo ahora a ti.

Te extraño, y me extraño... sólo somos dos extraños ya.

noviembre 17, 2008

Mi canción del mes (Noviembre)

Ya casi se acaba noviembre y no había podido subir una canción que fuera representativa para estos días... pero ahora que tuve la oportunidad de citar una frase de la misma, cuando se me preguntó sobre la apatía, sobre mi dificultad para relacionarme, supe que "La vida no es igual" de Jaguares, tenía que ser mi canción del mes.

Además de que esta es mi banda favorita de todos los tiempos (no obstantes las críticas y burlas que me he ganado por ello), elijo esta canción porque retrata lo que particularmente en este mes ha sido una vida llena de desilusión, violencia y desconfianza.

Ojalá ya empiece diciembre para que empiece a ver la vida con alma de villancico.

http://www.youtube.com/watch?v=LZDLTPlYpXA

noviembre 13, 2008

MI AMOR DE ESTE DÍA (El mimo)


Hoy me permitiré enamorarme de ti. Sólo por hoy soñaré con tus labios carnosos, tu sonrisa espontánea y tu manzana de Adán. Le escribiré una oda a tu piel morena que me rompe los esquemas, a tus brazos estilizados, tus arranques de prepotencia y tus aires de gran señor.

Perdonaré tu olor a bohemio, a poema de Bukowski y canción de Joaquín Sabina, beberé contigo un trago y me entregaré toda de poco en poco. Rozaré tu vena yugular con mis dientes, encenderé tu llama con dulce pasión, me tragaré el veneno de tu compañía como si fuera un elhíxir de vida, y tomaré el riesgo de ser por una noche tu montura y tu jinete.

Abriré de par en par las puertas de tu camisa, y absorberé extasiada el latido de tu pecho sudoroso, brillando a compás de mi anhelo. Beberé la gasolina que me haga escupir fuego, directo de ti, directo hacia ti... y despintaré tu rostro de guasón en la fantasía de creer que te estoy desenmascarando.

noviembre 12, 2008

MI AMOR DE ESTE DÍA (El galo)


Hoy me permití enamorarme de tí. Amé tus ojos enormes y despiertos, tu piel pálida y tu barba tupida que esconde tus suaves facciones de niño. Y aún amo tu boca cuando calla, pero la amo aún más cuando sonríe, cuando en un espontáneo gesto pierde la frialdad que te caracteriza.

Me encanta ver que pareces un muerto en vida, tan dandy, tan de mármol, tan de hiel. Luego tu saliva regando por aspersión las conciencias, rompiendo la estatua, el monumento a la belleza que tus padres concibieron en una ciudad que ya no existe...amo tus manos y tus pies descalzos, amo tu pelo indomable y el vértigo en tus pestañas...Me pierdo en tu aura que ilumina todo, me pierdo en el aire que me hace llorar, pero que no permite a mis ojos dejar de mirarte, y a cada segundo aprender de ti.

Eres una puerta abierta, un túnel del tiempo y una máquina de teletransportación. Eres una fuente de poesía en cada centímetro de tu piel desnuda, eres el Cristo que siempre quise amar y no supe cómo... tan lejano y a la vez tan mío como yo pueda permitírmelo... tan cercano y a la vez tan imposible.

Hoy me permití enamorarme de tí... mañana será alguien más... mientras tanto hoy... muchas gracias por la experiencia.

noviembre 05, 2008

10

Diez cosas que amo:
  1. Mi familia
  2. Mi carrera
  3. El arte
  4. Los abrazos
  5. Conversar con gente inteligente
  6. Tomar café
  7. Los perros
  8. Los disfraces
  9. Los árboles
  10. La comodidad
Diez cosas que odio:
  1. La violencia
  2. La apatía
  3. El abuso de poder
  4. La frivolidad
  5. La deslealtad
  6. La hipocresía
  7. El fanatismo
  8. La cerrazón
  9. El fútbol por tele
  10. El dinero
Diez cosas que debo hacer:
  1. Ser cada día más fuerte
  2. Leer muchos libros que me falta leer
  3. Ver muchas películas que me falta ver
  4. Mi tesis...(me está comiendo el coco)
  5. Oír más música
  6. Hacer ejercicio
  7. Hacer una buena dieta
  8. Producir y producir
  9. Trabajar
  10. Cuidar mi salud
Diez cosas que no me arrepiento:
  1. Haber sido madre
  2. Escoger Pedagogía como carrera
  3. Todas las demás decisiones de mi vida... son más de 10
Diez cosas que sí me arrepiento:
  1. Haber descuidado mi cuerpo... vale más que 10

Gracias a Tazy por la idea ;)
(http://tazycatnoir.blogspot.com/2008/11/diez-cosas-que.html)

noviembre 03, 2008

Atrapada en la propia telaraña

Ha pasado un tiempo relativamente largo en el que no me había pasado a publicar nada por aquí. No es que no tenga nada que decir, de hecho los temas nunca se acaban, pero a veces tales temas son tan complejos, que nos dejan amordazados y atados de manos por miedo a tocarlos siquiera.

Así me pasa ahora. He estado leyendo con las antenas bien paradas, intentando percibir finamente lo que pasa a mi alrededor: desde las conversaciones fugaces que atrapo de otras personas, hasta las ligeras discusiones aparentemente sin sentido que tengo en mi familia. Todo tiene un por qué pedagógico, creo yo. El chiste es encontrarlo, pero no sé si aferrarme a esa idea o simplemente dejar que fluya y aparezca de repente.

Y es que al parecer me metí en camisa de once varas con el tema de mi tesis. ¡Lo sabía! Debí hacerle caso a las voces en mi cabeza que me aconsejaban sabiamente no meterme demasiado en el asunto. He revisado libros de historia del arte, psicología del desarrollo, corrientes filosóficas de la ética, semiótica y psicoanálisis, por mencionar algunos, y cada vez que me siento a escribir me enmaraño con tanta idea que tengo volando y que no logro aterrizar… y no es que no pueda, lo que pasa es que me da miedo. No creí que el miedo a descubrir verdades y tejer las tramas me diera tanto pavor.

¿Es la adolescencia la edad ideal para aprender los principios fundamentales que rigen la vida social?
¿Es el arte el mejor medio para darles a los jóvenes esa contención que requieren, o es tan peligroso que en las manos equivocadas puede ser un arma fabricante de locos psicópatas al por mayor?

No lo sé todavía, y con las dos inocentes preguntas anteriores, ya se vislumbra una tímida respuesta, pero ¿cómo darle soporte científico? ¿Cómo debo moderar la pasión que para mí representa el arte con la objetividad que requiere la elaboración de un trabajo recepcional? ¿Cómo contagiar a mis maestros de esta locura para que aprueben mi hipótesis, si la que tiene que salir de esto sola y convencerse debo ser yo?

¿Cómo combinar la sensibilidad que siento hacia los adolescentes? ¿Cómo decirles que es maravilloso volverse adulto? ¿Cómo intentar enseñar a las nuevas generaciones las convenciones sociales con las que no estoy totalmente de acuerdo? ¿Debo aprender a ser más práctica que reflexiva? ¿Qué con el Arte? ¿Te enseña a ser práctico o reflexivo? ¿Qué tipo de Arte elijo?

Menudo aprieto en el que me he metido, y el jefe del campo en el que estudio ya se ha dado cuenta de ello: por eso me ha puesto a “pensar más allá”. ¿Qué es lo que quiso decir? ¿“Date cuenta de tus alcances y limitaciones”? Tiene toda la razón del mundo, pero el problema es que tengo miedo. De esto depende mi futuro, sin exagerar, y por eso tengo mucho miedo. No quiero arrepentirme, equivocarme, no en algo en lo que creo tanto, no otra vez, no!!!. No soportaría la pérdida de mis ideales, no quiero pensar que no existe futuro, pero a veces sí lo pienso, y eso es lo que en realidad me jode…

octubre 27, 2008

MI AMOR DE ESTE DÍA (El joven académico)

Hoy me permito escribirle a tus ojos... esos que se ven detrás de las gafas y me dicen algo... esos que algún día me miraron distinto dibujándome una ilusión. Le escribo a tus labios insaciables, a tu perfume extremo que sedaba mi cordura, a tu aliento fresco y a tu sonrisa de ángel. A los hoyuelos de tus mejillas y a tu piel canela.

Le escribo a tu voz discreta y cautelosa, a tus preguntas inciertas que tal vez encerraban un te quiero, un te deseo... a tus detalles simples que me trajeron la vida, y a tu tonta idea de creer que lo sabes todo.

Te quiero por este día, por el bien que me hacía verte, escucharte y tocarte. Te quiero por el pasado, por todo lo que pasó, por la humedad y por la brisa, por la calidez de los rayos del sol sobre mi cara, por el cigarro compartido y tus insinuaciones cobardes. Te quiero por el llanto, por el disparo a quemarropa que me hizo nacer de nuevo, por la educadora y por la gimnasta, por la modelo, la niña tonta y la madre golpeada... por dejarme abrir los ojos, por no permitirme cerrarlos.

Te quiero por tu beso dulce, sabor a gomita en forma de corazón.

octubre 15, 2008

Lo que el paro nos dejó

Hace un mes que en mi Universidad regresamos de un paro de labores cuyas demandas (al parecer) finalmente fueron resueltas , y hoy la resaca de la huelga parece estársenos bajando poco a poco. ¿El resultado? Muchas ganas de vivir.

Yo no sé, pero como una maestra decía: con el paro, todos salimos perjudicados... de una u otra manera. Totalmente cierto: dicen que mata más la duda que el desengaño, y el mes completito, con sus días, que estuvimos en la incertidumbre del regreso, fue un trancazo psicológico para todos en general: desde los que estaban muy involucrados con los motivos del movimiento sindical, preocupados por que sus peticiones no fueran resueltas, hasta los que aparentemente eran felices por no tener presiones de tareas, desmañanadas y demás. Todos queríamos regresar a la escuela, estabamos ciertísimos de que el tiempo apremiaba, y que nuestros estudios estaban parados, cuando éstos tienen prioridad máxima en nuestras vidas.

Así las cosas (o al menos hablo desde este humilde punto de vista, con lo que me tocó percibir alrededor), mis compañeros y yo entramos a clases con la inercia del descanso prolongado, ya que a pesar de que una parte de nosotros deseaba reanudar la vida académica, otra muy fuerte se estaba acostumbrando a echar la hueva y ocupar libremente el tiempo.

Pero entonces las cosas comenzaron a tener color: cuando pensé que moriría enclaustrada entre la apatía de mis compañeros, que me descompondría entre su desinterés manifiesto por integrarnos como grupo, llegó Julien Le Gargasson, actor francés de teatro profesional. Vino con la generosa intención de (prácticamente) regalarnos parte de su tiempo y su enorme sensibilidad. Desde que lo vi actuar en un monólogo que trajo a la UPN, quedé prendada de su trabajo escénico (no perdí el tiempo clavándome en su belleza física, cuyo encanto salta a la vista), así que decidí que si impartía un curso, haría hasta lo imposible por matricularme en él. ¿Cuál fue mi sorpresa? ¡Que no tuve que hacer ningún esfuerzo! El taller se ajustó el día preciso en que salgo temprano. ¿Coincidencia, o destino? :)

Desde la primera clase aprendí que él traía lo que yo quería, y al término de la segunda sesión, supe que, a pesar de las dificultades, cumpliría su promesa de estar ahí porque simplemente ama lo que hace.

Por otro lado, surgió la convocatoria que mi amigo Santiago, alias "Don San", tuvo la oportunidad de lanzar con bombo y platillo: "Del trabajo al corazón", una invitación a toda la comunidad universitaria, para desempolvar ideas, pasarle un trapo húmedo al alma y compartir alguna inquietud artística (ya huele a Arte a mi alrededor).

Después, recibo gustosa un correo que me confirma que en poco más de un par de meses, regresa el espacio que tanta vida me dio dentro de la UPN: el Taller de Arte de mi amada amiga Valeria Marruenda. Nada pudo alborotarme más.

Ayer comencé a hacer mi servicio social en el Centro de Atención a Estudiantes de mi escuela, y estuve en la Feria de Servicios, que fue un esfuerzo enooooorme por darle vida al espacio. En dicho evento di informes, me di de alta en la Biblioteca para servicios en línea, los de Fomento Editorial me regalaron un libro y los de Comunicación Audiovisual, un documental. Me inscribí al Cineclub de mi escuela, y ahí estuvo el nuevo Jefe de Difusión Cultural, Rodrigo Johnson, quien ha tenido a bien la iniciativa de acercarnos cual vaso de agua en el desierto, los eventos más diversos y de la más alta calidad en los últimos meses. (Mis más grande agradecimiento y mi más sincero aplauso)

Así, en este día tenía que llegar un orgasmo, cuando después de una larga espera (yo pensaba que vendría desde el miércoles pasado ¬¬), llegó a ofrecer un concierto el preciosísimo (sí, así se dice) y además de hermoso, bello Pedro Kóminik. (¿Ya no hay más adjetivos de éstos?)

Hubo chance de escucharlo, de sentirlo, de tocarlo, de abrazarlo, de besarlo y de otras cosas más (cada quien se imagina lo que quiere, que con eso que no menciono, me quedo yo.)

¿Qué más puedo pedirle a la vida, si lo único que quería es que me volviera el alma al cuerpo?

Ya entendí todas las señales. Ahora sí, mundo perdido y loco, prepárate, que ahí te voy.

octubre 12, 2008

*


Quiero una casa grande con jardín,
un perro fiel y un amante nuevo.
El jardín para que corra el perro,
y el perro para que cuide la casa…

octubre 07, 2008

Mi canción del mes (Octubre)

Hace trece años se lanzó el disco del grupo chileno La Ley titulado "Invisible". El sencillo que le daba nombre al material fue puesto en honor a su fallecido amigo y fundador de la banda, Andrés Bobe, quien murió en un accidente de motocicleta.

Beto Cuevas, voz oficial del grupo desde 1988, queda entonces como líder indiscutible de la agrupación, y es con este álbum que deciden radicar en México para buscar la internacionalización, en medio de fuertes críticas de los nacionalistas de su país.

Con La Ley viviendo aquí, Beto Cuevas se dio a conocer ante mí como el multifacético personaje que es, con su enigmática personalidad que un día me hizo soñar que era un vampiro que me raptaba... (porque además está precioso el cabrón, tal como me lo recetó el doctor...jejeje)

Y bueno, después de escuchar su disco noche y día en mis últimos meses de embarazo, se convirtió en el padre virtual de mi criatura y Deuxieme Fois... era la rola con que tranquilizaba mis largas noches de insomnio viviendo en casa de una amiga. Es la mía, una historia de vida narrada a través de las notas de Invisible, que dejaban una ciega herida borrando mi ayer, diciéndome que sin dolor no me hago feliz, pero que sin amor no sufro más...¿tengo entonces que elegir?

Difícil escoger entre una canción favorita de aquél álbum, porque todas me traen hermosos recuerdos, pero escuchar a Beto cantando en francés... ¡bueno!

Me tocará sufrir una Segunda Vez... y otra, y otra... porque es de las canciones que podría oír ininterrumpidamente en la vida. Espero que lo disfruten igual que yo.

"Si je cale
droit vers ma profonde souffrance
Si je nage
dans un grand verre qui est vide
remarque bien la solitude de ma pièce
tu sentiras mes forts soupcons de detresse
alors laisse jaillir cette chute d'angoise de ma bouteille
car avant de mourir vaut mieux
souffrir une deuxième fois...
Si je croise
les doigts sur cette pénurie
regarde bien les larmes qui coulent de mon visage
tu sentiras soudain le parfum de mon courage
et si cette chute d'angoise me condamne pour toujours
bien avant de mourir faudra
souffrir un deuxième fois...
remarque bien la solitude de ma pièce
tu sentiras mes forts soupcons de detresse
alors laisse jaillir cette chute d'angoise de ma bouteille
bien avant de mourir faudra
souffrir un deuxième fois..."

octubre 04, 2008

Nadie como la madre de uno...

-¿Quién está cantando?

-Yo...

-¡Ah, bueno! yo pensé que era una artista...


**********jajajaja!!***********

Visiten y desempolven:

http://www.myspace.com/laintenscion

octubre 02, 2008

*


Cuando no te tengo cerca me sofoco, me ahoga la respiración pausada de los muertos que me rodean, esquivo a mi paso los cadáveres que sólo pueden impregnarme su tufo a apatía. Avanzo a través de los largos pasillos del pesado edificio que nos soporta, sintiendo el frío en mis huesos, descalcificándome y calcinando la estructura que me tiene en pie.

Hablo y callo, y al hablar guardo silencio, mientras con mi silencio grito que no estoy de acuerdo, que no quiero más miradas esquivas a mis pies y a mis manos, criticando cada vello que se eriza sobre mi piel. ¡Los muertos son ustedes! ¡No quiero contagiarme de su muerte! ¡Aléjense de aquí y dejen este espacio para los vivos, para los locos, los enfermos de letra!

¿Dónde fueron mis amigos? ¿A dónde volaron los pedazos de cuerpo que éramos y que alguien hizo estallar? Siguen latiendo, puedo sentirlos. Se han regenerado en cuerpos nuevos, independientes, pero yo los quiero aquí, conmigo, en medio de un abrazo, de una mirada honesta, de una charla fumada. Quiero un toque de sus cuerpos y sus almas para recordarme viva, para asumirme loca con más orgullo que timidez.

Me he declarado asmática de emociones, me falta el arte para respirar.