febrero 04, 2009

¿Es imposible el amor?

"Desde el momento en que le nombras amor imposible, ya tiene esa cualidad de amor, y es, existe, lo sientes tú. ¿Que es imposible que la otra parte sienta lo mismo? Probablemente... pero el amor de tu parte, ahí está. ¿Que es imposible la realización de ese amor? Ya es real, no es de mentira. En sí mismo encierra más verdad que cualquier otro amor que se presuma o se nos venda como verdadero. Ya lo sé: la filosofía más básica, dirás, pero al fin y al cabo es amor al saber."

Conversamos ese día sellando un pacto del amor más cierto. Sientes el amor, cierras los ojos, suspiras, imaginas, sueñas, inventas, creas y recreas. Me tomas, me dejas y me rescatas. Cabalgas, te entregas, despiertas y anhelas. Abres los ojos, ¿pudiste sentir que era real?

Dolorosamente sí...pero ahora con los ojos abiertos ya no es lo mismo, frente a tí está la vida gris y cruda a la que has venido, y ese amor que soñaste ya no está presente en tus sentidos, en la piel. Sientes frío por perder lo que en la mente poseíste, es insoportable, la soledad pesa, tanto que corres a desnudarte en tu celda y golpearte la espalda hasta pagar con sangre el pecado de tus pensamientos. Quien por tu puerta pasa sonríe de lado, pues ya aprendiste que el amor no fue hecho para tí, que estamos en guerra, y que tu misión es con otros, nunca contigo mismo.

Mientras lloras tu deseo, te maldices por traidor, por cobarde, por imbécil. No sabes que de brazos en cruz, recostada en el suelo, yo pienso en tu cuerpo, mientras miro a mi futuro amante de porcelana sangrando tinta roja por nuestra salvación eterna. Deberé beber de él, comer de él a todas horas, oír los rezos de las demás mujeres frígidas que entre flores me reciben como el trozo de carne viva que soy, y que urgirá marchitar lo más pronto posible.

Hubo temblores constantemente, los muros se cimbraban, no hubo paz en ningún lado...sólo al evocar tu mirar sereno, tu sonrisa abierta y tu andar de caballero. Despiadadamente virgen seguí entre esta naturaleza muerta, maldiciendo mi traición, mi cobardía y mi estupidez, cuestionándome cientos de veces mi concepto de verdad, de realidad, de certeza y de fe. ¿Es imposible el amor?

Puedo imaginar tus gritos, tu rabia por el simple roce de labios que electrificó nuestras voluntades. Hoy supe que tus ojos ya están turbios de ver tanto dolor ajeno. Supe que te han visto llorar ante la agonía, mientras mis labios partidos querrían con palabras nuevas devolver la vida a todos cuantos han partido en mis brazos. ¿Qué nombre darle a todo ésto? ¿Será esta realidad sólo un mal sueño? ¿Hasta cuándo se termina? ¿Cómo serían nuestras vidas si no...?

El amor que sentimos existe, persiste. Un segundo en el tiempo bastó para convencerme de vuelta...

En vísperas de la Primera tú desgarraste tu espalda mientras yo te deseaba entre velas y fragantes rosas. El amor existe. A punto de terminar la Segunda, nos miramos canosos, con la piel seca, las manos ensangrentadas y el siglo en el alma... pesado como un yugo, ardiente como un misil en el cielo. El amor existe. Yo le cerré los ojos y tú dibujaste una cruz en su frente. El amor existe. Nos tomamos de las manos e imploramos en silencio...


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1 comentario:

ANÓNIMO dijo...

me gustó llegar a este rincón.. marcare el camino aquí; espero que no te sea molesto.