Buscando una imagen para ilustrar esta entrada, veo que muchos blogueros recurren a escribir en estos espacios cuando no pueden dormir. Bueno, pues yo no seré la excepción.
Estoy viviendo una etapa de mi vida, para la que supuestamente ya me había preparado mentalmente desde hace al menos dos años atrás... pero no es lo mismo ver el tornado a la distancia y planear cómo correr a refugiarte, que estar en el centro del torbellino sin poder siquiera oponer resistencia.
Así me encuentro yo en estos momentos. Es el segundo día de la segunda semana de vacaciones de Pascua, y llevo varias horas frente al monitor sin que nada satisfaga mis emociones. Son las cinco de la mañana y los seres que más amo duermen cobijadas por la inocencia de sus mentes. Una de ellas no sabe lo que le espera, y a la otra, ya no le preocupa.
Sin embargo yo no pude resistir los susurros de la almohada, que entre sueños me dictaban cosas y me hacían creer que enloquecía. (No oigo voces, mi salud mental parecería perfecta si me examinaran... el caso es que mi conciencia me habla a cada momento, impidiéndome descansar como debiera.)
Ahora aquí, sentada, encontrándole poco entusiasmo a los deberes, lo único que me hace más fuerte es saberme hija y madre. Siempre llego a la misma conclusión... ellas me necesitan ¡Qué gran responsabilidad! A veces siento ese peso como algo que me sofoca. Y no es que no quisiera tener ese peso, que es el que me equilibra la vida, sino que a veces me siento protectora, pero desprotegida.
Hay días como este en que quisiera correr... hay días como este en que quisiera dormir profundamente y olvidarme de todo... pero ahora mismo tengo insomnio... y ni siquiera eso puedo hacer...
1 comentario:
a veces tenemos tanto que pensar, que no podemos darnos el lujo de dormir; solo podemos soñar despiertos.
Gracias por leerme, nos veremos por estos terrenos. Borré mi hi5 y mi facebook...no me gustaban tanto como esto y me tomaban demasiada atención y tiempo. Necesitaba pensar y yo tampoco duermo mucho ultimamnte.
saludos
Publicar un comentario